"Un mono americano, después de emborracharse con brandy
nunca más lo volvería a tomar, y esto es mucho más sabio
de lo que harían la
mayoría de hombres".
Darwin descubrió la trampa de la naturaleza, la que consiste
en apostar a todas las posibilidades y luego eliminar los boletos que no han
acertado.
Como seres vivos, somos el resultado de una larga serie de
experimentos de la naturaleza y estamos formados por fragmentos de otros seres
muy distintos entre sí que vivieron antes que nosotros.
Los animales no humanos hacen muchas cosas que, hasta ayer,
creíamos exclusivas nuestras. Utilizan y construyen instrumentos y edificios
con aire acondicionado, poseen lenguajes para comunicarse, tejen, envenenan a
sus adversarios y se comportan en familia como nosotros. Quizás algunas
cosas las hacemos nosotros mejor o más a lo grande.
Pero ¿hay algo en los
humanos que nos haga esencialmente distintos?