sábado, 6 de junio de 2020

LA MUERTE DE NIETZSCHE


“¡Qué sabe del amor quien no tuvo que despreciar 
precisamente lo que amaba!”
Friedrich Nietzsche

Un 25 de Agosto del año 1900 murió a los 56 años el ilustre filósofo Friedrich Wilhelm Nietzsche. Uno de los pensadores más influyentes del siglo XIX que dejaba de esta manera una verdadera revolución intelectual, cuyos ecos llegan aún a nuestros días, y que surgió de su crítica a la cultura y la filosofía occidental. De esta forma, y a través de dicha crítica, su sombra permanece presente en corrientes tan diversas como el posmodernismo, el existencialismo, la fenomenología, la sociología, una filosofía que sería bautizada por los amantes del saber como “filosofía de la sospecha”, siendo él uno de sus mayores representantes junto a las figuras de Marx y Freud.

“Quien con monstruos lucha,
que se cuide de convertirse a su vez en monstruo.
 Cuando miras largo tiempo a un abismo,
el abismo también mira dentro de ti”.

La demencia
El 3 de enero de 1889, por la mañana, Friedrich Nietzsche abandona su casa de la calle de Carlo Alberto, en Turín, para dirigirse al centro de la ciudad. En el transcurso de su paseo es testigo de una escena que le hace detenerse: un cochero está maltratando fuertemente a su caballo que, exhausto, no puede continuar la marcha. Nietzsche interviene. Rodea el cuello del caballo con sus brazos y rompe a llorar. Sus últimas palabras son: “Madre, soy tonto” (“Mutter ich bin dumm”). El escritor, filósofo y premio Nobel  profesor Milán Kundera Ph.D, ha estudiado por largos años esta cita para dar sentido a estas palabras dichas ya en su demencia  y comenta lo siguiente: “Las palabras que Nietzsche le musitó al oído al animal fueron una petición de perdón.” A su juicio, lo hizo en nombre de toda la humanidad. Perdón, perdón en nombre de la humanidad.
Luego viene el derrumbe, una pérdida del habla y de la conciencia que durará diez años, hasta su muerte justo en el cambio de siglo, en 1900. 



sábado, 30 de mayo de 2020

GATOS

“El tiempo pasado con gatos nunca es tiempo perdido.”
Sigmund Freud

“A ojos de los gatos, todo es de los gatos”


La historia, la arqueología, la biología, etc. nos hacen entender cómo ha funcionado la “domesticación” de los animales. Los estudios científicos han detectado algunos cambios en la genética de los animales que sería la causante que los hacen cambiar su comportamiento. Por ejemplo la “cabra doméstica” (Capra aegagrus hircus) es una subespecie domesticada de la “cabra salvaje” (Capra aegagrus) y se adaptó de la siguiente manera: Hace unos 10 mil años atrás, los campesinos de Asia y Europa se dieron cuenta que la “cabra salvaje” era grande y agresiva, pero de ella necesitaban carne para alimentarse, leche, piel para abrigarse.  Pero  la “cabra salvaje” era agresiva e inquieta y cada vez que nacían cabras más chicas y dóciles, las iban separando de las otras “cabras salvajes” y juntándolas en nuevos grupos donde estaban las más pequeñas y dóciles, así mismo de ese grupo a su vez, nuevamente fueron separando las más pequeñas y dóciles, esto hecho por años concluyó en las cabras domesticas tal como las conocemos en la actualidad. Lo mismo sucedió con el lobo y el perro. En general la gran mayoría de los animales pueden ser domesticados y a su vez ellos se dejan domesticar, es como una constante en la naturaleza.

Como lo escribió Antoine de Saint-Exupéry en El Principito, la domesticación implica un vínculo.

Zorro: Soy un zorro
El Principito: Ven a jugar conmigo, estoy tan triste...
Zorro: No puedo jugar contigo, no estoy domesticado.
El Principito: Ah! Perdón. ¿Qué significa "domesticar”?
Zorro: No eres de aquí, ¿qué buscas?
El Principito: Busco a los hombres. Qué significa "domesticar"?
Zorro: Los hombres (dijo el zorro) tienen fusiles y cazan. Es bien molesto! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas?
El Principito: No. Busco amigos. Qué significa "domesticar"?
Zorro: Es algo demasiado olvidado. Significa "crear lazos..."


El caso de los gatos es completamente diferente, las investigaciones recientes indican que los “gatos domésticos” han evolucionado del “gatos montés” y lo más significativo es que evolucionaron solos, sin participación del hombre. Esto se basa en que no se ha encontrado grandes entierros de gatos e históricamente se sabe que el hombre no los come, por lo mismo, nunca han sido de atención excepto cuando se detectó que su acción depredadora iba en directo beneficio al mantener limpias las bodegas, casas y siembras de ratones y roedores. Como resultado de esto, se produjo una conveniente convivencia entre hombre y gato o en gato y hombre.

Tras secuenciar los cerca de 20.000 genes del “Felis silvestriscatus”, nombre científico con el que se conoce al gato doméstico, se ha podido observar las diferencias en términos biológicos, evolutivos y de comportamiento respecto de otras especies de la familia de los felinos en particular como el gato montés o el tigre; y otro mamíferos en general, como el perro, la vaca o el propio ser humano.

lunes, 13 de abril de 2020

DESPUÉS DEL COVID-19 EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

"En la política, nada sucede por accidente. 
Si sucede, usted puede apostar que así se planeó”
Franklin Delano

“Obama entendía que Estados Unidos, 
debido a su poder, tenía una responsabilidad global. 
Para Trump no hay tales responsabilidades,
todos son derechos. Mientras las demás naciones deben cumplir sus requerimientos,
USA no tiene compromisos con nadie”
Peter Beinart.



Podemos decir  que, mayoritariamente, el pensamiento occidental en términos de las Relaciones Internacionales, está dominado por el criterio de que la situación mundial es el resultado de un diseño y de una planificación. Al respecto Matt Ridley lo describe gráficamente: “Existe un gran mito dominante en el mundo, un gran error que todos cometemos, un lado oscuro, y es que todos creemos que el mundo es un lugar más planificado de lo que en realidad es”.
En tiempos de cambios al nivel de catástrofes tectónicas, en la situación geopolítica mundial como lo que se están viviendo, tanto profesionales especializados, académicos y analistas, tratan de identificar referencias para analizar el nuevo contexto internacional de distribución del poder y diseñar posibles líneas de acción para actuar en un ambiente tan fluido.

Normalmente, en ese proceso se opta por utilizar como referencia el concepto de Orden Mundial, algo así como una visión de la conducta entre los centros de poder mundial, de manera que resulte algo cómo un manual de procedimientos, empleándose la geopolítica como método para el consiguiente análisis
La denominación Orden Mundial se asocia, narrativamente, con la idea de Paz, pero la historia muestra que los Órdenes sólo excepcionalmente, se han constituido sobre pilares como la justicia o la Paz. Los ejemplos históricos de Órdenes impuestos por los vencedores de guerras son abundantes y sólo unos pocos, si se identifican como tales, lo han sido mediante el entendimiento y la cooperación. En este sentido los conflictos entre Grandes Potencias generaron, en los dos siglos anteriores, cambios significativos en lo que podemos denominar Ordenes Mundiales. La emergencia de los Órdenes de Viena, Berlín, París, Versalles y Yalta, eran consecuencia de las guerras napoleónicas, la franco-prusiana, la de Crimea y de las dos Guerras Mundiales. Como apunta Nassim Taleb “La historia y las sociedades no se arrastran. Saltan. Van de fractura en fractura, con unas pocas vibraciones entre ellas."

La existencia de actores con diferentes intereses en un determinado contexto geopolítico, lleva a la competición o a la colaboración de las potencias mediante el establecimiento de ciertos acuerdos que toman la forma de usos o reglas, con el fin de que prevalezca la colaboración. Es aquí cuando el concepto de Orden Mundial se configura como un mecanismo, ampliamente aceptado, de relación entre estados teniendo en cuenta poder y legitimidad. Asumiendo el sentido metafórico del término y partiendo de la premisa de que “un verdadero Orden Mundial nunca ha existido”. El consenso sobre la legitimidad de las reglas en vigor que, ni en el presente o en el pasado, ha evitado competiciones o confrontaciones, pero ayuda a conseguir la estabilidad si se efectúan ajustes dentro del orden existente en vez de retarlo. El equilibrio de fuerzas por sí mismo, no asegura la paz pero se concibe e invoca, pudiendo limitar el alcance y la frecuencia de problemas de importancia.

El debate en los think-tanks o institutos de análisis de todo el mundo no es prioridad en este momento, sino, sobre quién acumulará el liderazgo del mundo posterior al virus, China o Estados Unidos.  Los conflictos son consecuencia de la naturaleza compleja del Orden. Así, el Orden Mundial puede considerarse como un mecanismo para modular la “anarquía” internacional en unas circunstancias determinadas. Lo que podía considerarse la “estructura” de un Orden Mundial es tanto normativa como material pero en opinión de Charles Hill, la naturaleza del sistema debe no ser dogmática e irreversible. Lo asemeja a un sistema abierto, reconociendo un grado de entropía variable y permanente dado el ejercicio interesado del poder.
Esto se traduce en la adhesión de la conducta de los actores a un mínimo número de principios y procedimientos, que haría posible, para estados e instituciones internacionales, la práctica de relaciones pacíficas, aunque pudiesen tener grandes diferencias, incluso antagónicas, en valores y objetivos. Esta situación es a lo que metafóricamente se viene aludiendo como Comunidad Internacional, aunque el concepto se percibe con vocación de permanencia, no se debe caer en la tentación de creer que nuestro mundo es resultado de la planificación, confundiendo causas con efectos. Normalmente se describe el mundo como un ámbito que estuviese a cargo de personas e instituciones, cuando no es así, porque las personas cambian y las instituciones decaen o mutan.
La conveniencia, o intereses de los actores, que es el factor que conforma el aspecto normativo de un Nuevo Orden, se acopla a la existencia de la condición de equilibrio de poder o decae por su ausencia. Este equilibrio no es posible sin el ejercicio de la capacidad de influencia por las partes, en forma de poder de disuasión mediante la demostración volitiva del empleo de las capacidades materiales o de la aplicación directa de ese poder por parte de los actores, en sus aspectos diplomático, económico, militar o informativo, son imprescindibles para la conformación del Orden.

Históricamente, las transiciones de cambio de Orden Mundial han sido mayoritariamente traumáticas, consecuencias de guerras tales como, en el ámbito europeo, la Paz de Westfalia, el Concierto de Viena o la Carta del Atlántico, aunque existen ejemplos, algunos recientes como en la situación de la Posguerra Fría en que los conflictos se mantuvieron localizados y se impuso la hegemonía estadounidense. Teóricamente, el cambio de Orden Mundial implica el de sus elementos componentes: el conjunto de reglas y la taxonomía del equilibrio de poder, acción que constituye un problema de alta complejidad en el que la identificación y concienciación del cambio es uno de los elementos básicos para detectarlos.

 La Historia muestra que los Órdenes son configurados por las Grandes Potencias y adoptados por estados menos poderosos, porque las normas o los usos no son ajenos al ejercicio del poder, dado que pueden imponerse. Cuando emergen nuevas Potencias, o a las ya existentes no les satisface el Orden vigente, tratarán de imponer principios diferentes a los existentes que apoyen sus intereses.


Ahora en Instagran y Facebook.

lunes, 16 de marzo de 2020

LA MODA


“La moda consistiría tanto en lo que distingue como en lo que asemeja: 
participación en un valor superior, pertenencia a un grupo de escogidos, etc.
Ello es concebible, después de todo pero insisto en preguntarme
por qué tantas personas se enorgullecen de exhibir carteras
que llevan el monograma del fabricante.
Admito que atribuyamos importancia a tener iníciales
en los objetos a los que somos afectos (camisas, valijas, servilletas, etc.)
¿Pero por qué las iníciales de un proveedor?
En verdad no lo entiendo.”
Pensar v/sClasificar-1985
Georges Perec


"Y sin duda nuestro tiempo prefiere la imagen a la cosa,
la copia al original, la representación a la realidad,
la apariencia al ser, lo que es sagrado para él no es sino la ilusión,
pero lo que es profano es la verdad. Mejor aún:
lo sagrado aumenta a sus ojos a medida que disminuye la verdad
y crece la ilusión, hasta el punto de que el colmo
de la ilusión es también para él el colmo de lo sagrado”
Feuerbach
La esencia del Cristianismo.


LA MODA
La moda es una de las manifestaciones características de la sociedad de consumo. Los cambios de modelos en el vestir y en los complementos fuerzan a los ciudadanos que quieren seguir las tendencias del momento a consumir los nuevos productos. Por ejemplo los adolescentes no son ajenos a ella y existen una gran abundancia de tiendas que exhiben modelos asequibles y variados que ellos ansían y compran. Para los adolescentes el tipo de ropa o el disponer de una determinada tecnología puede significar el pertenecer e interactuar o no con un grupo social. El no poder disfrutar de los medios de sus pares es causa de frustración sobre todo en las primeras fases de la adolescencia en donde se sienten más inseguros e influenciables. Aparte de la moda en el vestir algunas actividades derivadas del uso de los medios de comunicación social como celulares, internet, etc. generan modas que en algún caso pueden suponer riesgos para los adolescentes como el “bulling” o “grooming”. 


“El que en la moda ve solo moda es un necio”
 Balzac


Desde tiempos antiguos, la vestimenta se ha constituido como una de las necesidades fundamentales del hombre junto con el alimento y la vivienda. Si bien en sus orígenes estaba relacionada con la necesidad de hacer frente a las inclemencias climáticas, nunca en menor medida la vestimenta ha dejado de funcionar como un signo más, propio a costumbres de tribus y convenciones de la sociedad. Es así que desde hace muchos años que la indumentaria ha estado asociada al fenómeno de la moda; moda como aquello que cambia constantemente y que funciona como un dispositivo altamente complejo de significación y de poder simbólico dentro de una sociedad.


“La moda comienza y termina siempre por 
las dos cosas que más aborrece: 
la singularidad y la vulgaridad.”
William Hazlitt


Aunque existen varias aéreas y definiciones donde tiene importancia “la moda” (en matemática por ejemplo), en este texto haré referencia a la definición tradicional vista como la industria encargada de idear, materializar y comercializar prendas de vestir con un significado cultural aceptado, tratando de extrapolarla para que represente las corrientes que implican patrones de comportamiento populares dentro de grupos sociales que pueden lograr una diferenciación significativa en comparación con las costumbres de otros conjunto de personas. Sin embargo, la conducta y razonamiento de ciertos individuos puede estar vinculada a las que fueron establecidas en épocas anteriores o países que conservan una cultura con peculiaridades únicas. El origen etimológico de la palabra moda se encuentra en el vocablo francés “mode”, que su vez se origina del latín “modus” (medida).


“El cambio de moda es el impuesto 
que la industria del pobre carga 
sobre la vanidad del rico.”
Nicolás Sebastien 
Roch Chamfort

“Después de todo, ¿qué es la moda?
 Desde el punto de vista artístico una forma 
de fealdad tan intolerable que nos vemos 
obligados a cambiarla cada seis meses.”
Oscar Wilde


La teoría económica clásica ha considerado el comportamiento Irracional como irrelevante en el ámbito de su investigación. Sin embargo, la evidencia Indica que el ser humano no actúa siempre guiado por criterios racionales y es propenso a cometer errores. Nuestros deseos, valores, miedos, prejuicios o afectos, por ejemplo, influyen claramente en nuestra valoración y juicio como en nuestra toma de decisiones. Ya sea al comprar un despertador o solicitar una hipoteca, todos nos desviamos de lo preestablecido por la racionalidad y así nos entregamos para ser asumidos por los economistas.


“Todos se pusieron allí de monumentos, 
y allí se quedaron sin moverse.
Luego llegó la nueva moda y
todos comenzaron a temblar de nuevo.”
Elias Canetti


Entendemos como estar de moda cuando algo se usa o estila. Las definiciones son algo neutras pero las modas no solo aparecen en el terreno del vestir sino también en otro tipo de actividades como puede ser el juego, el uso de la tecnología y determinadas actividades lúdicas o no lúdicas, por lo tanto también de este tipo de actividades se pueden dar en la conducta. La moda ejerce un efecto homogeneizador. Aunque la RAE habla de uso, modo o “costumbre”, la costumbre es justamente aquello que aparece como más estable en el tiempo: Hábito, modo habitual de obrar o proceder establecido por tradición o por repetición de los mismos actos y que puede llegar a adquirir fuerza de precepto.


“No puedo y no voy a cortar mi conciencia 
para adaptarla a las modas de este año.”
Lillian Hellman 
  

Ir a la moda es un modo de estar integrado en un grupo de iguales. Pero es también una típica manifestación de una sociedad consumista. El mundo de “La Moda” funciona por otra parte como un potente lobby que mediante el cambio en los diseños de ropa y accesorios sobre todo, obliga al ciudadano a renovar continuamente el vestuario; es pues una típica manifestación de la sociedad de consumo. Es fácil comprender que, a la vez, es un factor de distinción social: estás a la moda o “demodé”. Los que venden moda lo saben bien y los logos de sus marcas aparecen ostentosos en sus ropas o accesorios, bolsos, zapatos, cinturones, gafas, etc. Si llevas un bolso Louis Vuitton se te atribuye un poder económico elevado en comparación con el bolso comprado en el “persa Bio Bio”. Los grupos etarios son susceptibles de ser influidos por los vaivenes de la moda y valoran la calidad que se le supone a determinadas marcas ya sea de ropa o de móviles y eso termina generando la demanda.
La conclusión es que la moda influye en el comportamiento: hay que estar atento; la pertenencia al grupo exige estar a tono con la norma general. Estar a la moda es estar dentro de la mayoría del grupo y eso genera tranquilidad y sentimiento de aceptación. El adolescente por ejemplo es muy estricto en esto y no suele ser extravagante, lucha por desarrollar su identidad y su aspecto.


“Para convencerse de que resulta ridículo tomar la moda
 como principio de conducta, 
basta mirar algunos retratos antiguos.”
San Josemaría Escrivá De Balaguer 


Medios y sexualidad 
Los escolares y adolescentes entre los 8 y 18 años se pasan más de 7 horas y media al día usando teléfono, ordenadores, televisión y otros artefactos electrónicos cuando hace 5 años el no de horas era menor de seis horas y media. Si se añade el tiempo adicional que invierten en mandar textos, hablar por móvil, ponerse al día en Facebook etc. la media puede llegar a más de 10 horas. Los medios de comunicación y las redes sociales son instrumentos claves en la creación de “modas”; el ejemplo de Facebook es paradigmático, los propios jóvenes muestran sus gustos, apetencias e ilusiones y los expertos en Marketing recogen esa información ¡gratis! para dirigir la producción de artículos cuyo destino son esos adolescentes. Se logra así la personalización del producto de modo que el futuro comprador no podrá resistirse a su oferta. Mientras, los gobiernos recortan en Educación y becas para conseguir la mayor cantidad de masa acrítica que es más susceptible de ser manipulada. 


“La mucha luz como la poca luz no nos dejan ver”
M. Benedetti 


Sociedad de la comunicación 
Nunca antes en la historia del hombre hubo tal cantidad de información accesible a la casi totalidad de la población, y no solo en los países desarrollados sino también en los en vías de desarrollo creando un a información global. Internet cambió totalmente el acceso a la información limitada anteriormente a los medios tradicionales, prensa, radio y televisión, una información considerada “profesional” con sus agencias de noticias, sus periodistas y sus redactores. Sin negar la manipulación a que la información puede ser sometida, se espera de estos medios veracidad y se aceptan con un bajo nivel de cuestionamiento.


Compra ahora paga más tarde
La sociedad de consumo 
Actualmente la estrategia del poder financiero y de las multinacionales que es ya más poderoso que el poder político es hacer que la gente que desee tener cosas las tenga ya! e inmediatamente ofrecerle, en una especie de vorágine la última novedad que el consumidor está esperando y que sustituirá rápidamente lo que acaba de comprar. En algunas tiendas de ropa los modelos cambian rápidamente y no se repiten: si un vestido le gusta a una mujer tendrá que comprarlo ya (ahora), mañana será tarde. Este tipo de estrategias hace que el cliente compre aun cuando en ese momento no pueda disponer de dinero. 
Cuando J. Elzo habla de persona “presentista”: lo quiero y lo quiero ahora, está mostrando una conducta que reproduce el estilo de vida de muchos adultos, algunos padres dan a sus hijos cualquier cosa que deseen. Y las multinacionales saben muy bien que los niños y adolescentes son un mercado potencial impresionante. 
La moda es una forma de consumo muy popular hoy día popular, nada que ver con los desfiles de alta costura. Hoy las empresas de ropa tienen a cientos de diseñadores que producen modelos de bajo costo apropiados para los adolescentes y jóvenes, que pueden permitirse cambiar de modelo con relativa frecuencia. 
El eslogan “compre ahora pague mañana” es paradigmático de la sociedad volcada en el consumo; el crédito, la tarjeta con su mágica, inmediata e invisible operatividad vacía los bolsillos de los ciudadanos en una especie de inconsciente orgía de compra, acumulación de productos y de deuda que quizás no podrán pagar. 


Bibliografía:

Escobar, Daniela - Una mirada crítica hacia la moda: observar para construir.

Camilo Retana - Las artimañas de la moda: hacia un análisis del disciplinamiento del vestido
 (Universidad de Costa Rica)

Alison Lurie
Eric Hobsbawm
Gilles Lipovetsky
Judith Butler
Pierre Bourdieu
5 autores contemporáneos para entender la moda





miércoles, 4 de marzo de 2020

EL MIEDO COMO HERRAMIENTA POLÍTICA

“Habitamos un mundo gobernado por el miedo, 
el miedo manda, el poder come miedo,
¿qué sería del poder sin el miedo? 
Sin el miedo que el propio poder genera para perpetuarse”.
Eduardo Galeano

Quienes instauran el terror no son los débiles, 
no son aquellos que a él se encuentran sometidos
 sino los violentos, quienes, con su poder,
 crean la situación concreta en la que se generan los
 "abandonados de la vida", los desharrapados del mundo. 
Pedagogía del oprimido
Paulo Freire


El miedo es una perturbación angustiosa del ánimo por la percepción del individuo sobre un riesgo o daño real o imaginario, el mismo que tiene un efecto en su conducta y sus sentimientos. Tener miedo resulta algo normal en el ser humano. De hecho, el miedo es la forma más común de organización del cerebro primario de los seres vivos. Se trata de un esquema orgánico de supervivencia, que se encuentra en la mente del individuo. Es una advertencia emocional de que se aproxima algún daño, sea este real o ficticio. De esta forma, el miedo es una emoción que sirve para iniciar el escape y/o evitar los peligros y amenazas, reales o irreales, para asegurar la supervivencia.
Además, el miedo como emoción humana es omnipresente y está muy arraigado entre la gente. Desde la antigüedad, el miedo se ha usado como instrumento de control, dominación y movilización política por parte de las élites y grupos gobernantes.

Primero, fue el miedo a la furia de los dioses.
A la ira de la naturaleza y las pestes por las destrucciones y cataclismos generados.
Después, fue el miedo a las guerras producidas por la disputa de los imperios por territorios y riquezas, ante los efectos devastadores que las confrontaciones bélicas generaban. En tiempos más modernos, bajo regímenes autoritarios y totalitarios, fue el miedo al comunismo, al militarismo y a los gobernantes tiranos, quienes se legitimaban en el poder por el uso de la fuerza y la instauración de una política del terror hacia sus opositores.

Hoy, bajo sistemas democráticos, es el miedo a la criminalidad y la violencia, al narcotráfico, a la debacle económica, a la pobreza, a los radicalismos y al terrorismo, entre otros. Ahora bien, la construcción y el ejercicio del poder político se sustentan, en parte, con base en la movilización de las emociones y sentimientos del ser humano. Ya no se apela a la razón, sino al sentimiento y la emoción de la gente. En este estratagema, el miedo, este verdugo de la creatividad y la libertad social, se ha instituido como un instrumento paradigmático de la política, usado por igual, bajo regímenes tanto autoritarios y totalitarios, como democráticos, ya que el miedo es un instrumento ejemplar de represión, tanto a nivel público como individual.
De esta forma, el miedo se ha constituido como una de las políticas de Estado y como instrumento de control y dominación, generando un pueblo atemorizado, indignado y fastidiado. Ante un mundo con más violencia y mayor criminalidad, aumenta más el miedo de los ciudadanos ante la impotencia y la frustración. Desde la perspectiva psicológica, el miedo es considerado como una de las más antiguas emociones humanas y un factor motivacional, que genera diferentes reacciones psíquicas y conductuales que afectan al sujeto, inhibiéndolo o provocando distintas reacciones.

Marco Tulio Cicerón consideraba que todo mundo se mantiene en un estado de miedo constante y que “el hombre moldea su comportamiento ya sea por la ignominia, la esperanza o por el miedo”. También Jean Paul Sartre señalaba que “el hombre es, a la vez, miedo y angustia”. Finalmente, el ministro de propaganda de Hitler, Joseph Gobbels, solía decir “que muchos tienen un precio y los otros miedo”, entronizando el soborno y el terror como política de persuasión nazi.

Otros autores
El miedo como instrumento de la política, ha sido estudiado por diferentes teóricos del poder. Por ejemplo:
Hobbes consideraba que “la sociedad está fundada sobre el miedo y que sin miedo no habría política”. De hecho, Hobbes consideraba que “la política es una respuesta al miedo”.
Por su parte, Maquiavelo, en el siglo XVI, consideraba que “el miedo es un determinante substancial del comportamiento del ser humano”. De ahí que haya aconsejado que es más importante ser temido que ser amado. La política es un campo en la que el miedo siempre está presente, en sus diferentes manifestaciones, niveles y usos, afectando a diversos grupos e individuos, ya que puede dar lugar a distintas acciones conductuales y/o a diversas formas de acción evitativas.
De acuerdo con Claudia Hilb, en la relación entre miedo y política se pueden encontrar dos corrientes teóricas centrales: la hobbesiana, que entiende la política como una respuesta al miedo y la otra próxima a Montesquieu, en la que el orden es sinónimo de seguridad. Esta autora afirma que el miedo parece ser el principio de acción que da forma al vínculo político de las “democracias reales contemporáneas”; es decir, de acuerdo a su concepción, el miedo genera y muchas veces, condiciona o modela, el comportamiento político de los individuos, por lo que es utilizado como estratagema para alcanzar ciertos propósitos, algunas veces perversos, en las democracias modernas. El miedo parece ser el principio de acción que da forma al vínculo político de las “democracias reales contemporáneas”; es decir, de acuerdo a su concepción, el miedo genera y muchas veces, condiciona o modela, el comportamiento político de los individuos, por lo que es utilizado como estratagema para alcanzar ciertos propósitos, algunas veces perversos, en las democracias modernas.

El miedo como herramienta política
El miedo es un gran movilizador de emociones, generando ciertos efectos en la conducta de los individuos, por eso ha sido utilizado exitosamente durante muchos años por los políticos. Mira y López, señalan que el miedo es un testimonio emocional que genera efectos concretos en la conducta del hombre. Por su parte. El miedo genera lucha o fuga, en donde algunos casos, impera el combate y en otros, prima el escape o la huida. En otras palabras, si el miedo genera efectos e incide en la conducta y comportamiento de la gente, entonces la clase política acude a este artilugio como estrategia para tratar de mantener o alcanzar el poder. De esta forma, el miedo se convierte en la estrategia central para tratar de convencer a las multitudes de que sus adversarios representan ciertos riesgos y pueden generarles distintos daños y perjuicios. Debido a esta influencia, el miedo ha sido una estrategia antiquísima, relativamente eficaz, usada en la política por distintos líderes y partidos de diferente impronta ideológica, ya que lo mismo lo han utilizado los gobiernos tanto de izquierda como de derecha, como partidos liberales, demócratas o republicanos. La usó Margaret Tatcher en la Gran Bretaña, Ronald Reagan en los Estados Unidos de Norteamérica, el PRI en su época de partido hegemónico de Estado y lo utiliza, también Fidel Castro en Cuba u Ollanta Humala en Perú.

El miedo como estrategia electoral
Desde tiempos inmemorables, la creación de miedo entre la población, con fines de control y disuasión, ha sido una estrategia muy común usada en la política. Lo mismo ha sido utilizado en sistemas políticos autoritarios, totalitarios o democráticos. En el pasado, la usaron los romanos, tanto para cohesionar a sus ejércitos ante el peligro de la división interna que los hacía vulnerables o para atemorizar a sus enemigos. Napoleón acudió a la estrategia de simulación de “miedo” para engañar y hacer creer a sus adversarios de su supuesta debilidad militar, lo cual fue utilizado como estrategia de guerra. Después, los usaron los grandes dictadores como Hitler, Mussolini, Stalin y Franco para atemorizar a la población e imponer sus decisiones e intereses. Actualmente, bajo sistemas democráticos modernos, se acude también, al artilugio del miedo para ganar votos y acceder a puestos de elección popular. En el 2004, por ejemplo, George W. Bush lo usó como estrategia central de campaña para ganar la elección presidencial en los Estados Unidos de Norteamérica y reelegirse por cuatros años más. Como instrumento de control, el miedo es una estrategia muy antigua, utilizada no solo por políticos sino también por las diferentes religiones, creando distintos y perniciosos “diablos apocalípticos”, de quienes ellos aseguran dar protección o salvación. De esta forma, han logrado afianzar la religiosidad de millones de individuos.

En América latina
Bajo los regímenes dictatoriales del siglo pasado, se impulsó el miedo como política de Estado, para controlar y embelesar a la población. De esta forma, se realizaron verdaderas campañas de terror para hacer que la población se atemorizará a través de diferentes amenazas y hechos represivos. Su propósito fue influir o determinar la conducta política de las masas mediante amenazas explícitas o implícitas y actos de terror, como las detenciones, las desapariciones y los asesinatos de luchadores sociales. En los últimos años, las estrategias del miedo han sido utilizadas en la región, principalmente por la derecha, para tratar de evitar, muchas veces sin éxito, que la izquierda latinoamericana asuma posiciones de poder público. Bolivia, Venezuela, Perú, Brasil, Nicaragua, Costa Rica, Argentina, Uruguay, Chile y Guatemala son solo algunos ejemplos de naciones donde las estrategias del miedo han sido utilizadas recurrentemente, durante las campañas por los grupos más conservadores.


Bibliografía:
Marco Tulio Cicerón, Catilinarias - Discursos contra Catilina https://www.colihue.com.ar/autores/fichaAutor?authorId=12692

Claudia Hilb - Una lectura de la interpretación straussiana de Mquiavelo, Hobbes, Locke y
Spinoza
https://www.todostuslibros.com/libros/leo-strauss-el-a-de-leer-una-lectura-de-la-interpretacion-straussiana-de-maquiavelo-hobbes-locke-y-spinoza_98-950-557-641-8

Emilio Mira y López - Problemas psicológicos actuales https://www.todostuslibros.com/libros/problemas-psicologicos-actuales_978-84-609-7392-8


viernes, 28 de febrero de 2020

LOS ACÚFENOS

“Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día, grillos y canarios
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado.”
Gracias a la vida
Violeta Parra


“No se puede elegir sabiamente una vida a menos que se atreva uno a escuchar a sí mismo, a su propio yo, en cada momento de la vida.”
La personalidad creadora
Abraham Maslow


Yo: lo padezco y por momentos (créanme) es insoportable.


Los acúfenos son un síntoma muy frecuente en la práctica clínica otorrinolaringológica; aun así no representan enfermedad ni diagnóstico alguno por sí mismos. En los últimos años, gracias a los estudios realizados y al desarrollo de la tecnología, el concepto de acúfeno ha cambiado pasando de ser una alteración puramente coclear (el implante coclear es un producto sanitario implantable activo de alta tecnología que consiste en un transductor que transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo) a un trastorno en el que participan tanto las vías auditivas como distintas áreas del sistema nervioso central relacionadas con la audición. El acúfeno es la percepción de sonido en ausencia de una señal simultánea acústica o eléctrica. En 1996 Jastreboff y Hazell enunciaron la teoría neurofisiológica del acúfeno, según la cual este sería “la percepción de un sonido resultante exclusivamente de actividad dentro del sistema nervioso, sin ninguna actividad mecánica vibratoria coclear correspondiente”. El acúfeno es una percepción sonora, un fenómeno psicosensorial experimentado en el córtex auditivo, por lo que todo acúfeno es analizado, interpretado y procesado en el sistema nervioso central indistintamente del mecanismo que lo produzca. Por lo tanto el acúfeno sería el resultado de una actividad aberrante producida en una o varias localizaciones de la vía auditiva desde la cóclea hasta la corteza cerebral, que es procesada de modo anómalo y que es interpretado erróneamente por los centros superiores como un ruido. Se hacen patentes cuando alcanzan una intensidad que supera el enmascaramiento del sonido ambiental que nos rodea.


Ruido en los oídos
A pesar de que oímos el tinnitus en el oído, su origen realmente está en las redes de células cerebrales, lo que los científicos llaman circuitos neuronales. Estos circuitos son los que interpretan los sonidos que capta el oído. Una forma de entender mejor el tinnitus es que con frecuencia comienza en el oído, pero continúa en el cerebro.
Los científicos aún no se han puesto de acuerdo sobre qué pasa en el cerebro para crear la ilusión del sonido cuando no lo hay. Algunos piensan que el tinnitus es similar al síndrome de dolor crónico, en el que el dolor persiste incluso después de que se ha curado una herida o ha sanado un hueso fracturado.

El tinnitus puede ser el resultado de que los circuitos neuronales del cerebro tratan de adaptarse a la pérdida de células ciliadas sensoriales aumentando la sensibilidad al sonido. Esto explicaría por qué algunas personas con tinnitus son muy sensibles a los ruidos fuertes.
El tinnitus también puede ser el resultado de circuitos neuronales que pierden el equilibrio cuando el daño causado en el oído interno cambia la forma cómo se envían señales en la corteza auditiva, que es la parte del cerebro que procesa el sonido. También puede ser el resultado de interacciones anormales entre los circuitos neuronales. Los circuitos neuronales involucrados en la audición no están dedicados únicamente a procesar el sonido. También se comunican con otras partes del cerebro, como la región límbica, que regula el ánimo y las emociones.

Somatosonidos
Los somatosonidos, anteriormente conocidos como acúfenos objetivos, representan un 5-10% de los acúfenos y son aquellos sonidos producidos en alguna parte del organismo, capaces de provocar una vibración mecánica en la cóclea relacionada con la percepción de ese sonido. Dado que el acúfeno es una percepción subjetiva per se, los somatosonidos no serían considerados como tales y, aunque pueden o no ser captados por el paciente, serían objetivables por un observador.

Pseudoacúfenos
Ambientales, determinados sonidos ambientales, generalmente de frecuencias graves, sólo pueden ser detectados por algunas personas, habitualmente normooyentes. Tienen una localización específica, sólo se oyen en determinados lugares, y pueden ser oídos también por otros individuos.

Simulados
La existencia o intensidad de los acúfenos pueden simularse con fines rentistas. Actualmente no existen pruebas diagnósticas que permitan la evaluación objetiva de los acúfenos. Aunque el desarrollo experimentado por la neurociencia y las técnicas de imagen funcional permiten acercarnos cada vez más a este objetivo.

 Acúfenos Psicológicos
 Alucinaciones auditivas, estas alucinaciones son percepciones sin objeto real que el individuo interpreta como auténticas y externas a su propio campo de conciencia. Las alucinaciones auditivas están relacionadas con enfermedades mentales como la esquizofrenia y suponen sonidos organizados, en forma de voces, generalmente acusadoras, amenazantes, etc. Requieren tratamiento psiquiátrico.

Alucinosis Wernicke
Definió, en 1906, el término alucinosis para referirse a las alucinaciones auditivas producidas en los alcohólicos, de naturaleza amenazante, con escasa o nula alteración del nivel de conciencia y con juicio de realidad preservado. El estado de alucinosis se ha descrito también en trastornos orgánicos cerebrales, estados crepusculares y psicosis paranoides entre otros. La naturaleza de este trastorno es invariablemente orgánica y siempre persiste conciencia de irrealidad.

Alucinaciones psicodélicas
Son el resultado del consumo agudo de sustancias alucinógenas.

Alucinaciones experimentales
Son las que se presentan en determinadas situaciones, tales como la estimulación eléctrica cortical o subcortical y durante el aislamiento y la deprivación sensorial. Tienen características similares a las alucinaciones e ilusiones que presentan algunos enfermos comiciales.

Imágenes auditivas
Las imágenes auditivas son sonidos organizados, generalmente repetitivos y relacionados con melodías. Pueden aparecer en personas mayores con distintos grados de hipoacusia y que han estado relacionados con el campo de la música. Este fenómeno no tiene significación patológica.

Epidemiología
Según la American Tinnitus Association, el acúfeno grave representa el tercer síntoma más incapacitante que puede sufrir un individuo, después del dolor intenso y los trastornos del equilibrio. La prevalencia real de los acúfenos es difícil de precisar, ya que en muchas ocasiones este síntoma no es motivo de consulta y carecemos de pruebas objetivas para evaluarlo. Los principales estudios epidemiológicos se han desarrollado en países anglosajones. Se estima que en los Estados Unidos los acúfenos afectan a unos 40 millones de personas, de las cuales la cuarta parte los padece de forma intensa. El 85 % de las enfermedades otológicas se acompañan de acúfenos. Según los estudios llevados a cabo en Gran Bretaña el 35 % de la población en los países industrializados ha padecido acúfenos de algún tipo y en el 5 % de modo moderado o intenso y en un 1 % el acúfeno tiene una repercusión muy importante sobre la calidad de vida. La prevalencia en niños es aun más difícil de valorar, pero según algunos autores se estima que aproximadamente un 15 % de la población infantil tiene acúfenos de más de 5 minutos de duración; alrededor de un 25 % en niños con hipoacusia.

Los acúfenos son más frecuentes a partir de la quinta década de la vida y presentan similar incidencia en ambos sexos. Se ha demostrado que el factor más influyente en su aparición es el nivel audiométrico. Mientras que la edad, la exposición al ruido y el nivel socioeconómico parecen actuar a través de la pérdida auditiva que favorecen; teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, la aparición de acúfenos será un problema cada vez más habitual. La localización del acúfeno es variable. Más de la mitad de los pacientes lo establecen en ambos oídos, cerca de un 35% lo padecen en un solo oído y una pequeña proporción lo sitúa en la cabeza. Aunque algunos pacientes no aquejan pérdida auditiva, lo cierto es que la gran mayoría de ellos van a presentarla si realizamos exploraciones audiométricas completas. La hipoacusia no causa el acúfeno, sino que los dos fenómenos parecen ser manifestaciones distintas de una misma alteración localizada en el aparato auditivo. Cuanto más marcada sea la disfunción del aparato auditivo, mayores son la pérdida auditiva y la probabilidad de aparición de acúfenos.

jueves, 13 de febrero de 2020

EL SÍMBOLO Y LA PALOMA

“Vi cielos estallando en fulguras, vi trombas,
 resacas y corrientes; y conocí la noche, y, 
como una nación de palomas, al Alba... 
Y vi, a veces, aquello que el hombre creyó ver.”
Poesías completas-1895
Arthur Rimbaud

“Las lágrimas se habían secado y una sonrisa
 se fue volviendo carcajada del mundo... 
Y las almas hasta ahora prisioneras de sí mismas, 
volaron como palomas...”
Gloria Elena Espinoza De Tercero


 Vivimos rodeados de símbolos que en innumerables ocasiones surgen de la misma naturaleza. En particular, los animales pueden suministrar una ingente o gran carga comunicativa y, de este modo, convertirse en transmisores de un conjunto de valores. Por ejemplo, las aves pueden simbolizar virtudes o vicios, tantos como jamás hubiésemos podido imaginar. Entre las aves, la paloma es un animal simbólico por excelencia. Desde el Antiguo Testamento aparece como mensajera de la paz, ya que trajo a Noé una rama de olivo como señal de que el diluvio había terminado. En el Nuevo Testamento representa al Espíritu Santo, pues, cuando Cristo sale del agua después de ser bautizado, el espíritu mismo desciende sobre su cabeza en forma de paloma para significar que descansa en el corazón puro del recién bautizado. 

En la antigüedad clásica a la diosa Venus, diosa de la belleza, los romanos le consagraron una paloma como símbolo del amor. Los símbolos en torno a la paloma se duplican cuando el arte profano y la literatura pagana la estiman, además, como la encarnación de la lujuria. Por tanto, no es extraño que se resalte de ella lo “picante”, ya que se la conoce como ave de una lujuria tan atrevida, que ha merecido, incluso, la fama de lasciva. El estigma lujurioso con el que se la ha tachado se debe a que el macho, en una conducta despiadada hacia su progenitor, expulsaba a su padre del lado de la madre y se unía a ella. Sin embargo, toda nuestra tradición cultural ha transmitido una imagen de la paloma en la que se destacan virtudes como la sencillez, la afectuosidad, la ternura con sus polluelos, la fecundidad, la mansedumbre, la pureza, la simplicidad, el candor, la naturalidad y la inocencia. Todos estos valores aparecen simbolizados en una paloma blanca.