jueves, 28 de enero de 2021

OÍDO Y MÚSICA

 


“Si no fuera físico, probablemente sería músico. A menudo pienso en música. 
Vivo mis sueños en música. Veo mi vida en términos musicales. 
No puedo decir si habría podido hacer alguna pieza creativa de importancia en la música, 
pero sí sé que lo que más alegría me da en la vida es mi violín”. 

Albert Einstein


Las características más importantes del sonido son:

Altura
Intensidad
Duración
Timbre

Sólo algunas de las frecuencias o alturas existentes se han identificado con un nombre de nota; las intermedias no se tienen en cuenta al construir las escalas musicales y los instrumentos temperados. La altura del sonido es uno de los aspectos más importantes y complejos a la hora de adiestrar el oído musical, debido a que es la única característica que se debe recordar con toda exactitud, a diferencia de las demás, que se especifican de forma aproximada. La sensación de altura está dada principalmente por la frecuencia del estímulo acústico. También la intensidad influye sobre la sensación de altura. Los sonidos de frecuencias bajas tienden a percibirse más graves cuando la intensidad es mayor, los de frecuencias altas cuando aumenta la intensidad tienden a percibirse más agudos, mientras que los de frecuencias medias, se mantienen estables.

La altura de las notas viene regulada por la referencia al Diapasón, que fija la frecuencia de la nota y que ha variado a través de los siglos. En 1859 la Academia de Ciencias de París lo fijó en 435 vibraciones por segundo o ciclos. Esta afinación fue adoptada por la Conferencia Internacional reunida en Viena, el 1885. En 1939, en el Congreso Internacional de Londres, se acordó fijar la altura en 440 vibraciones. Este acuerdo se ratificó en 1955 y 1975. Actualmente se tiende a la afinación de 442 o 445 ciclos. La música antigua se suele interpretar a 415, es decir casi un semitono más bajo.

Se sabe que las ondas sonoras afectan al cuerpo de diferentes maneras dependiendo de sus frecuencias; es decir que el cuerpo funciona como un resonador por simpatía. Las vibraciones de baja frecuencia afectan al cuerpo y la función vestibular; los sonidos que no se pueden oír, se pueden sentir. Las vibraciones de frecuencias medias son las del lenguaje y la comunicación, mientras que las vibraciones de alta frecuencia energizan y afectan las operaciones mentales y psicológicas.

M. Louise Aucher presentó el siguiente cuadro de correspondencias vibratorias:
Piernas (plano estático y rítmico) vibran desde 65,20 a 130,5 ciclos por segundo.
Abdomen (plano vegetativo y sexual) vibra desde 130,5 a 261 ciclos por segundo.
Tórax (plano afectivo respiratorio) vibra entre 261 a 522 ciclos por segundo.
Cabeza (plano cerebral y nervioso) vibra desde 522 a 1044 ciclos por segundo.


martes, 26 de enero de 2021

CONCIENCIA COLECTIVA Y EL GLOBAL CONSCIOUSNESS PROJECT (GCP)

“El tiempo es algo y nada. 
El ser humano sigue siendo el mismo. 
Pero todos dudan 
De lo que es ese algo y esa nada.” 

Paul Flemin 


"Somos los últimos ciudadanos de una ciudad imposible. 
El ágora ya no reúne a nadie, pues ha sido destopificada, 
sustituida por su simulacro, el espacio simbólico 
de la comunicación televisiva e informática." 
"El poder del mito/El mito del poder" 

Vázquez Medel


CONCIENCIA COLECTIVA

En el último tiempo la ciencia ha debido reconocer y así estudiar más de cerca y más completamente las manifestaciones psicológicas, algunas evidencias de la relación entre el organismo, el cerebro y el sistema nervioso de diferentes individuos, relación que no podía en todos los casos explicarse en referencia a un organismo aislado. Por ejemplo, para el lenguaje y la expresión de las emociones. Por otro lado, cuando se explican estados mentales en términos de estados corpóreos, cuando los conectamos con sus reacciones y movimientos, se ponen de manifiesto aquellas características psíquicas que el hombre tiene en común con los animales. Pero cuando, por el contrario, uno se limita al estudio de las formas elementales de la vida consciente, ya no se puede explicar cómo ha conseguido el hombre elevarse de un nivel tan primitivo a las formas superiores actuales de su vida mental. Es precisamente porque los científicos de esta rama han comprendido el funcionamiento de nuestro espíritu a este nivel casi orgánico, que debían admitir que una parte considerable de nuestra vida mental no surge directamente de la psicología individual ya que es imposible explicar las actividades intelectuales en tal perspectiva y que, en consecuencia, la vida mental debe ser objeto de otra disciplina científica que se refiere a los fenómenos de grupo. 

No es sorprendente entonces que el filósofo Maurice Blondel, autodenominándose a sí mismo como psicólogo fisiológico, ponga el acento en un artículo del “Journal de Psyhologie”,  lo que la psicopatología puede aprender de la sociología. Decía, citando Durkheim: “No es el individuo el que inventa su religión, su moral, su derecho, su estética, su ciencia, su lengua, su manera de comportarse en las circunstancias de todos los días, con sus iguales, sus superiores o sus subordinados, con los fuertes o los débiles, con los ancianos, las mujeres o los niños, su manera de comer y de mantenerse a mesa, ni, en definitiva, cada infinito detalle de su pensamiento y de su conducta. Todo eso lo recibe ya hecho de la sociedad de la cual forma parte, gracias a la educación, a la instrucción y al lenguaje. Esto incluye, sin lugar a dudas, actividades conscientes, pero son, sobre todo, estados mentales las características más esenciales de los cuales son distinguibles de los estados puramente individuales. Si son comunes a todos, no solamente no son el propiamente de de nadie, sino que tampoco se realizan del todo en ninguna de sus encarnaciones individuales. Las ideas del hombre moral no son la moralidad; las del sabio no son la ciencia; nuestros gustos no son la estética; las palabras que intercambiamos no son el lenguaje. Una realidad mental que sobrepasa y al mismo tiempo constituye las mentalidades individuales; tal es la naturaleza esencial de las representaciones colectivas”.

Puesto que la sociedad encierra un conjunto de seres humanos que piensan, actúan y sienten conjuntamente, la sociología trata, primero y ante todo, con ideas, creencias, sentimientos y tendencias, es decir, con materiales psicológicos. Pero la sociedad en sí misma abarca, quizás, algo más allá de esto. En primer lugar, para alcanzar la solidaridad social y la armonía entre pensamientos, sentimientos y actos, la sociedad debe aceptar ciertas condiciones que aparecen bajo la forma de mecanismos, de dispositivos mecánicos. Es a esto a los que llama "técnicas". Se hacen especialmente manifiestas en la vida económica: técnicas de producción, de mecanización, de comercio y de circulación de dinero. Pero hay también técnicas religiosas, jurídicas, científicas, artísticas, etc. Y está, de forma especial, la técnica general del lenguaje. Sin duda alguna estas técnicas implican una memoria, un razonamiento y unos conceptos que son comunes al grupo que las emplea. Era necesario inventarlas y deben conservarse, ser renovadas y desarrolladas. Sin embargo, una vez fijadas, funcionan de manera casi automática. El organismo y los materiales se disponen conjuntamente; con la utilización de la técnica, las manipulaciones y los movimientos del organismo devienen más físicos que conscientes. Son la mera aplicación de leyes naturales -leyes que no son las de la vida social sino que se imponen desde el exterior de la sociedad. 

En este sentido, podríamos preguntarnos si estas técnicas representan una parte esencial de la vida del grupo social o si por el contrario figuran siempre ahí como un elemento exterior, ajeno. Se ha afirmado que toda evolución, sea social, económica, jurídica o religiosa, se explica por la evolución de la tecnología industrial. Sin embargo, aquello importante desde el punto de vista de la psicología colectiva es que las técnicas no son instrumentos, materiales, máquinas u operaciones sino más bien ideas o, más concretamente, representaciones colectivas hechas de las técnicas. El estudio de la técnica en si misma se encuentra fuera del ámbito de la psicología colectiva, de la sociología o incluso de la sociología económica.

LA MEDICIÓN DE LA CONCIENCIA COLECTIVA

Desde el 1990 en adelante se ha dado bastante importancia a esta línea de estudio  y, en este sentido se ha creó el “Global Consciousness Project” (GCP) el que pretende hacer un estudio científico del fenómeno, reúne a numerosos científicos con el fin de probar la hipótesis de que la conciencia global puede medirse y es capaz de hacerse tangible en el mundo material. Para determinar esto, el GCP, inspirado por el trabajo de Pierre Teilhard de Chardin y su idea de la noósfera, ha diseñado un interesante experimento en el que se  reúne información numérica generada por una serie de instrumentos, conocidos como EGGs (electrogaigramas), que han sido distribuidos por diferentes partes del mundo. Estos instrumentos generan números aleatoriamente, de manera equivalente a tirar una moneda cada segundo y registrar todos los resultados. La tesis del GCP es que si durante eventos multitudinarios los números que generan los EGGs varían más allá de la mera probabilidad estadística, esto podría significar un efecto de concentración de la conciencia colectiva que afecta los resultados, un concepto similar al colapso de la función de onda provocado por la conciencia del observador. La evidencia sugiere que la estructura anómala de los datos proviene de la atención humana enfocada de un modo coherente inusual, lo que es gatillado por acontecimientos extraordinarios. Por otro lado experimentos de laboratorio han demostrado que las intenciones pueden afectar procesos aleatorios y los ensayos de campo realizados con distintos grupos muestran que las conexiones emocionales fuertes y resonantes parecen afectar físicamente a los Generadores de Eventos Aleatorios (REGs). 









LAS BASES MATEMATICAS: Leyes clásicas de cambio.

Estas secuencias se rigen por las leyes clásicas del cambio, así como por la ley de los grandes números. Las leyes clásicas de cambio, como las leyes de Newton sobre la conservación de los momentos lineales, dictan que los generadores emiten igual cantidad de unos y de ceros en cada experimento.

La Ley de los Grandes Números, considerada el primer teorema fundamental de la teoría de la probabilidad, establece a su vez que la frecuencia relativa de los resultados de un cierto experimento aleatorio, tienden a estabilizarse en cierto número, que es precisamente la probabilidad, cuando el experimento se realiza muchas veces.

Según ambas leyes, por tanto, cada segundo del experimento GCP se emite la misma cantidad de unos y ceros en 65 países diferentes del mundo, al mismo tiempo que las probabilidades de que predominen unos o ceros tiende a estabilizarse en el tiempo en todos los experimentos, representando así la probabilidad.

Un programa presente en cada ordenador de la red registra las secuencias aleatorias resultantes de cada generación de unos y ceros. Memoriza esas resultantes y envía los datos, cada cinco minutos, al servidor central de Princeton, donde son comparados informáticamente con los datos obtenidos por el mismo procedimiento por el resto de la red.


NOÓSFERA

El No puede tener su inicio con el Homo sapiens (o antes, tal vez); de cualquier modo de cuando los primeros seres humanos comenzaron a tejer, ellos iniciaron las primeras relaciones. Esto, con el aumento de la población ha envuelto al planeta en el arco de los milenios y las relaciones han venido a ser más aceleradas con respecto al medio de comunicación usado. El fenómeno noosférico a consistido (y ahora consiste) en el encuentro en la interfecundación y  en la memorización de ideas y de experiencias de las cuales emergen nuevas ideas y experiencias, y así ilimitadamente. Las consecuencias generales son principalmente el aumento del saber (de la “conciencia”) y la formación de grupos socioculturales que comparten similares concepciones de la vida.

“La Noosfera es el conjunto de las actividades intelectuales y espirituales expresadas por la Humanidad. Estas se han acumulado en el transcurso del tiempo y están entrando de continuo en una memoria colectiva que ocupa hoy en día un espacio virtual ilimitado.”

“La Noosfera emerge de la Biosfera, la envuelve de manera siempre más  consistente y la condiciona totalmente, incluido el género humano, en sentido positivo o negativo. En el campo informacional noosférico que envuelve al planeta, interactúan también las emociones colectivas vividas por la Humanidad.”

“La Noosfera se apoya en una estructura física, constituida por los medios de comunicación de todo tipo que hacen posible la instantaneidad de las interacciones humanas.”

“En la Noosfera se refleja no sólo la Humanidad que adquiere siempre más conciencia de sí misma, sino la formación en un futuro lejano de un posible Centro decisional y de Reflexión colectiva.

La Humanidad debe co-evolucionar armónicamente con la Biosfera por medio de la Noosfera.”


EVIDENCIAS

Los resultados de la medición del GCP en el caso de la elecciones mexicanas mexicana del año 2000, en un parámetro de 24 horas, muestran un efecto "altamente positivo" que "confirma la hipótesis", según el Dr. Roger Nelson, esto es, que la conciencia colectiva se manifestó materialmente en el transcurso de este período afectando los resultados generados por los EGGs de tal manera que la probabilidad de que fueran producidos por el azar es de menos de 1 en un millón, esto implica que la focalización de las conciencias individuales, la suma de todos los pensamientos, se traduce en una fuerza que tiene un efecto sobre un instrumento material, transformando el patrón aleatorio de los generadores de números. Poéticamente creando una imagen coherente en la mente del planeta, leída en un "electrogaiagrama".Eventos de gran escala que permiten compartir emociones y pensamientos afines han demostrado afectar reiteradamente los instrumentos del GCP, los cuales operan prácticamente como termómetros de un "calentamiento psíquico" que no es del todo entendido. "Lo que imaginamos juntos se manifestará de una forma sutil. Esto significa que tenemos una enorme, subexplotada (o al menos incontrolada) capacidad de cambiar el futuro”, afirma el director del Global Consciousness Project.Este evento se suma a cientos de mediciones positivas anteriores incluyendo la muerte de la Princesa Diana y los atentados del 11 de septiembre del 2001, la suma de los cuales sugiere que la conciencia colectiva es capaz de reaccionar conjuntamente  para crear "un  pulso sostenido de orden en el flujo aleatorio de los números de nuestros instrumentos”, en palabras de Nelson. Eventos de gran escala que permiten compartir emociones y pensamientos afines han demostrado afectar reiteradamente los instrumentos del GCP, los cuales operan prácticamente como termómetros de un "calentamiento psíquico" que no es del todo entendido. "Lo que imaginamos juntos se manifestará de una forma sutil. Esto significa que tenemos una enorme, subexplotada (o al menos incontrolada) capacidad de cambiar el futuro”, afirma el director del Global Consciousness Project.


“Cuando pones las cosas en orden y les asignas un nombre, y tú estás de acuerdo con ello, entonces las cosas llegan a ser"

Navajo
  Masked Gods, Waters

 

 


miércoles, 6 de enero de 2021

CONVERSACIONES ENTRE ARBOLES, AUXILIO Y REFUGIO

 


“Piénsalo bien y reconoce que no hay amigo 
como el árbol, adonde quiera que te vuelvas 
siempre lo encuentras a tu lado, vayas pisando 
tierra firme o móvil mar alborotado, estés 
meciéndote en la cuna o bien un día agonizando, 
más fiel que el vidrio del espejo y más sumiso 
que un esclavo.“ 

Nicanor Parra

Las conversaciones
Según el diccionario, el lenguaje es la capacidad que las personas tienen de expresarse. Visto así, solo nosotros seríamos capaces de hablar, ya que el concepto está limitado a nuestra especie. Pero ¿no sería interesante saber si los árboles también son capaces de expresarse? Pero ¿cómo? En todo caso no hay nada que oír, ya que definitivamente son silenciosos. El sonido de las ramas mecidas por el viento, el murmullo del follaje se producen de forma pasiva y no son influidos por los árboles. No obstante, éstos se hacen notar mediante sustancias odoríferas. ¿Sustancias odoríferas como medio de expresión? Incluso para nosotros, los humanos, no nos resulta ajeno. ¿Para qué si no se utilizan los desodorantes y los perfumes? E incluso sin utilizarlos, nuestro propio olor habla al consciente y al subconsciente de las otras personas. Algunas personas simplemente no desprenden olor, mientras que otras desprenden un olor intenso. Desde el punto de vista científico, las feromonas presentes en el sudor son en este sentido incluso decisivas para decidir con quién queremos estar. Así pues, disponemos de un lenguaje de olores secreto, algo de lo que los árboles también pueden presumir. Por otra parte, hace cuatro siglos se hizo una observación en la sabana africana. Allí, las jirafas se alimentan de las acacias de copa plana, lo que a estos árboles no les gusta nada. Para ahuyentar a los grandes herbívoros, las acacias envían en cuestión de minutos sustancias tóxicas a las hojas. Las jirafas lo saben y pasan al siguiente árbol. ¿El siguiente? Primero dejan unos cuantos ejemplares a la izquierda y siguen con su festín unos cien metros más allá. El motivo es asombroso: la acacia atacada emite un gas de aviso (en este caso etileno), el cual indica a los congéneres de los alrededores que se aproxima un peligro. De esta manera, todos los ejemplares que reciben el aviso envían también sustancias tóxicas para prepararse. Las jirafas conocen este juego, por lo que avanzan un poco más a través de la sabana, donde encuentran árboles que no han sido avisados. O bien, trabajan contra el viento. Ya que los olores se expanden con el viento hacia los árboles vecinos y, si los animales se mueven en la dirección contraria del viento, encuentran acacias cercanas que no han sido avisadas de su presencia. Estos procesos también tienen lugar en nuestros bosques, bien se trate de hayas, píceas o robles. Todos detectan la presencia de alguien que merodea cerca de ellos. Cuando una oruga intrépida pega un mordisco, el tejido de alrededor se altera. Además envía señales eléctricas, de la misma forma que ocurre en el cuerpo humano cuando éste es agredido. Sin embargo, este impulso no se propaga de la misma forma que en nosotros, sino sólo un centímetro por minuto. Así pues, se necesita alrededor de una hora hasta que las sustancias tóxicas se depositan en las hojas para estropear el festín a los parásitos. Evidentemente los árboles son lentos, e incluso en peligro, la alta velocidad no es lo suyo. A pesar de este ritmo lento las distintas partes del árbol no funcionan de manera aislada. Por ejemplo, si las raíces están en dificultades, la información se extiende por todo el árbol y puede provocar que, a través de las hojas, se liberen sustancias olorosas. No cualquier sustancia, sino especialmente adecuada para un determinado objetivo. Se trata de otra característica que puede ayudarle a defenderse de la agresión, ya que ante algunos tipos de insectos reconoce de qué villano se trata. 

La saliva de cada especie es específica y puede clasificarse. Se puede clasificar tan bien que, a través de sustancias trampa, los árboles pueden atraer a depredadores que se encargan de la plaga y de esta manera los ayudan. Así, por ejemplo, los olmos y los pinos avisan a pequeñas avispas. Estos insectos ponen huevos en las orugas que comen hojas. Allí se desarrolla la larva de la avispa mientras devora poco a poco a la oruga desde el interior, una muerte poco dulce. No obstante, de esa manera el árbol se libra del parásito y puede seguir creciendo indemne. Por otra parte, el reconocimiento de la saliva es un valor añadido para otra capacidad de los árboles: por lo tanto lógicamente, también tienen que tener un sentido del gusto. Una desventaja de las sustancias odoríferas es que son diluidas rápidamente por el viento. Por eso con frecuencia no alcanzan ni los 100 metros. No obstante cumplen con un segundo objetivo. Dado que la propagación de la señal por el interior del árbol es lenta, a través del aire pueden recorrer mayores distancias de forma más rápida y advertir más a partes del árbol que estén distantes en varios metros con mayor celeridad. Pero con frecuencia no tiene por qué tratarse de un grito de ayuda, necesario para defenderse de un insecto. El mundo animal registra básicamente los mensajes químicos de los árboles, de manera que sabe que allí se produce algún tipo de agresión y que las especies atacantes deben ponerse en marcha.


Aquellos a los que estos pequeños organismos les resultan apetitosos se sienten irremediablemente atraídos. Pero los árboles también son capaces de defenderse a sí mismos. Así, por ejemplo, por la corteza y las hojas del roble circulan taninos amargantes y tóxicos, que o bien matan a los insectos perforadores o bien alteran el sabor lo suficiente para que una deliciosa ensalada se convierta en algo desagradablemente amargo. Los sauces producen salicina para defenderse, la cual tiene un efecto similar. Aunque para nosotros, los humanos, no: la infusión de corteza de sauce, por el contrario, puede aliviar el dolor de cabeza y la fiebre y es el precursor de la aspirina. Naturalmente, una defensa de este tipo necesita su tiempo. Por ello, la colaboración para avisar cuanto antes es de especial importancia. Para ello los árboles no confían exclusivamente en el aire, ya que entonces el aviso no llegaría a todos sus vecinos. Así pues, las señales son enviadas también a través de las raíces, las cuales conectan todos los ejemplares y su acción no depende de las inclemencias del tiempo.

Las raíces interconectadas

Sorprendentemente, las instrucciones no se transmiten sólo químicamente, sino también eléctricamente, con una velocidad de un centímetro por segundo. Comparado con nuestro cuerpo, es obvio que esto es muy lento, pero en el mundo animal existen especies como por ejemplo las medusas o los gusanos en las cuales la velocidad de transmisión de los estímulos es similar. Tan pronto como se ha propagado el aviso, todos los robles de los alrededores bombean taninos a través de sus vasos. Las raíces de un árbol se extienden ampliamente, más del doble de la amplitud de su copa. Así, se producen entrecruzamientos con las raíces subterráneas de los árboles vecinos y contactos a través de adherencias, aunque no en todos los casos, ya que en el bosque también existen las almas solitarias y tipos raros que no quieren tener nada que ver con los colegas. ¿Pueden estos gruñones bloquear las señales de alarma simplemente no compartiéndolas? Afortunadamente no, ya que para asegurar la rápida propagación de los avisos, en la mayor parte de los casos se intercalan hongos. Éstos actúan como la fibra de vidrio de las conducciones de internet. Los finos filamentos atraviesan el suelo y lo entretejen con una densidad prácticamente impensable. Así, una cucharadita de tierra del bosque contiene varios kilómetros de estas “hifas”. A lo largo de los siglos, una única seta puede expandirse varios kilómetros cuadrados y crear una red que se extienda por todo el bosque.

Los hongos o setas comestibles se definen como 

macrohongos que pueden crecer por encima o
por debajo del suelo y cuyo cuerpo fructífero
visible y distintivo suele ser el material recogido
y consumido como alimento. Existe diferencia
entre lo que se denomina un hongo y una seta;
el hongo, es la parte que se encuentra debajo
de la tierra o del medio de cultivo, mientras que la seta,
es la parte visible y comestible.
Generalmente, a las setas también se
les conoce como hongos comestibles.

A través de sus conducciones pasa la información de un árbol a otro y de esta manera les ayudan a agilizar el paso de información sobre insectos, sequías y otros peligros. Qué y cuánta información es intercambiada es algo que hasta el momento está en fase inicial de investigación. Posiblemente existe también contacto entre distintas especies arbóreas, incluso aunque entre ellas se consideren competencia. Asimismo, los hongos siguen su propia estrategia y esta puede ser muy intermediaria y equilibrante.











lunes, 28 de diciembre de 2020

AMBICIOSO TEXTO SOBRE LA VERDAD Y LA MENTIRA

“El intelecto, como medio de conservación del individuo, 
desarrolla sus fuerzas principales fingiendo, 
puesto que éste es el medio, merced al cual sobreviven 
los individuos débiles y poco robustos, como aquellos 
a quienes les ha sido negado servirse, en la lucha por la 
existencia, de cuernos, o de la afilada dentadura del animal de rapiña.” 
Sobre verdad y mentira en sentido extramoral 
Friedrich Nietzsche


El interés por la detección de la mentira ha generado una larga serie de estudios dirigidos a comparar la habilidad que poseen sujetos no entrenados para discriminar enunciados verdaderos y falsos bajo distintas condiciones experimentales. Una conclusión relevante extraída de estos estudios señala que en contextos de laboratorio, se detectan con mayor precisión los mensajes verdaderos, siendo la detección de mensajes falsos escasamente superior a lo esperado por azar. En un intento por explicar este dato se han manejado argumentos que afectan a la conducta de los receptores, a la de los emisores y a los procesos implicados. Por un lado, los juicios de los sujetos que actúan como detectores de mentira parecen verse afectados por un sesgo de verdad, pues con más probabilidad evalúan un mensaje como verdadero que como falso cuando no tienen información externa para contrastarlo, algo similar a lo que ocurre en las situaciones cotidianas. Por otro lado, las personas que intentan emitir mensajes falsos, hacen una autopresentación de sí mismas que determinará la probabilidad de que sean creídas. Dicha credibilidad estaía relacionada con la impresión que consigan transmitir en función de su apariencia física, su estilo expresivo (lenguaje rápido y fluido, mantenimiento del contacto ocular), variables de personalidad y habilidades sociales, etc.
El estudio de los procesos cognitivos implicados en la emisión de mentiras apunta hacia un esfuerzo de procesamiento mayor para elaborar respuestas falsas que para dar respuestas verdaderas, ya que el mensaje falso debe ser construido sin contradecir la información que posea el receptor, sin inconsistencias lógicas y conteniendo detalles suficientes para resultar convincente. Este sobreesfuerzo en el procesamiento podría modificar los indicadores que acompañan al mensaje (pausas, latencia e ilustradores). Precisamente, esa consideración de la elaboración del enunciado, tanto de verdad como, muy particularmente de mentira, ha sido uno de los objetivos de más interés. En concreto, se pretende indagar la influencia que sobre la precisión en la detección de mensajes verdaderos y falsos puede tener la elaboración previa de la respuesta por parte del emisor. Esta cuestión ha sido abordada en otros estudios, ofreciéndose resultados dispares. Mientras que para algunos la elaboración de las respuestas falsas dificulta su detección, para otros, la facilitaría. La elaboración de la respuesta podría influir el proceso de detección, bien por presentarse indicadores conductuales diferentes para las respuestas espontáneas y planeadas como por implicar procesos cognitivos y emocionales diferentes. Asímismo, un mensaje más elaborado podría ser más estructurado formalmente, aportar más datos, y resultar más convincente.

domingo, 6 de diciembre de 2020

FILOSOFÍA POLÍTICA

“Los regímenes totalitarios justifican su existencia mediante 
una filosofía de monismo político, según el cual 
el Estado es Dios en la tierra, la unificación bajo 
la planta del divino Estado es la salvación, y todos los medios 
tendientes a tal unificación, por más perversos que 
intrínsecamente sean, son justos y pueden emplearse sin escrúpulos.” 

La filosofía Perenne 
Aldous Huxley


Comunidad
La palabra comunidad hace referencia a algo inmediato, local y loable, para los filósofos políticos la comunidad consiste en un pequeño grupo de personas con valores compartidos, unidas por lazos solidarios que pueden prescindir de las leyes o de una cadena de mando jerárquica. La existencia de comunidades implica que los seres humanos pueden vivir en sociedad sin necesidad de depender de un gobierno político.

¿Entonces qué es la Sociedad?
Es una entidad más grande que una comunidad cuya cohesión depende de un complejo sistema de reglas, costumbres e instituciones. Los filósofos políticos del siglo XVII distinguían las asociaciones libres de individuos, sociedades que podían basarse en un contrato entre sus miembros de los estados caracterizados por una estructura jerárquica de poder y la posibilidad de ejercer coacción.

Sobre el Estado Nietzsche comenta:
“Estado se llama al más frío de todos los monstruos fríos.
Es frío incluso cuando miente; y ésta es la mentira que se
desliza de su boca: “Yo, el Estado, soy el pueblo” (...) Pues él,
el Estado, quiere ser a toda costa el animal más importante
en la tierra; y también esto se lo cree la tierra.”
Así habló Zaratustra 
Friedrich Nietzsche

La Sociedad y el Estado 
¿Seremos animales sociales pero no necesariamente políticos?
¿Existen sociedades que no son políticas, o se trata de una fantasía idealista?

Algunos filósofos creen que la distinción entre sociedad y estado es confusa, de hecho solo puede haber sociedades políticas. El poder y quienes lo ejercen son elementos esenciales de la vida humana y nunca desaparecerán. El Estado se define como un territorio regido por un sistema legal organizado y un gobierno que se arroga el monopolio legítimo de la fuerza sobre los ciudadanos. Los estados modernos ejercen una enorme autoridad que suele ser invasiva. Por eso, los filósofos han redefinido constantemente términos como: consentimiento, autoridad y obligación.

Filosofía Política
La mayoría de los filósofos modernos admite que las afirmaciones morales y políticas no tienen carácter lógico ni empírico, por ende es imposible prescribir cómo debería ser el estado y la relación que los vincula con los ciudadanos, no hay una solución definitiva para los problemas políticos. Los filósofos solo pueden analizar y precisar los conceptos que utilizamos en el lenguaje diario como poder, ley, derechos, etc.
Pero la política es una realidad práctica muy importante. Queremos que los filósofos nos den consejos, no meros análisis de conceptos, sin embargo la filosofía política es un duro ideológico como cualquier otro, lo aceptamos cuando es compatible con nuestras creencias y valores, por eso todos los conceptos políticos son siempre esencialmente comparativos.

jueves, 26 de noviembre de 2020

CRIPTOMNESIA, EL PLAGIO DE NUESTRA MENTE

“Únicamente nos parecerá más exacto decir que los 
elementos no aparentes en el recuerdo 
han sido omitidos en lugar de olvidados” 
Recuerdos Encubridores 1899
Sigmund Freud 


“… Pero su mismo carácter inconsciente la capacitó 
para seguir perdurando en la vida psíquica 
en tiempos en que su forma consciente había 
quedado ya desvanecida por las modificaciones 
de la realidad” 
Recuerdos Encubridores 1899
Sigmund Freud



La criptomnesia representa un tipo intrigante de ilusión mental en la que las personas creen erróneamente que han producido una nueva idea o recuerdo, cuando en realidad, simplemente la han recuperado de la memoria, sin saberlo de un recuerdo. Las investigaciones recientes sobre esta forma de plagio inadvertido, plante la hipótesis de que la susceptibilidad de nuestros perceptores de la ilusión en realidad fueron autogeneradas.

En 1976 el músico inglés George Harrison, fue demandado por la productora Bright Tunes por supuesto plagio. La compañía argumentaba que la canción de Harrison, My Sweet Lord, usaba "melodías idénticas" a la canción He's So Fine, escrita por Ronald Mack e interpretada por el grupo The Chiffons. El juicio, que incluyó un análisis nota por nota de las canciones, terminó con un fallo a favor del demandante, Bright Tunes, sugiriendo a Harrison pagar alrededor de un millón y medio de dólares. Lo curioso del juicio fue el veredicto, que constató que el exBeatles había cometido plagio, pero con una importante distinción hecha por el mismo juez del caso: "Concluyo que el compositor (Harrison) estaba trabajando con varias posibilidades (...) Mientras probaba diversas posibilidades, vino a su mente esta combinación particular que le agradó (...) ¿Por qué? Porque su subconsciente sabía que había funcionado antes en una canción que su mente consciente no recordaba (...) ¿Harrison deliberadamente uso la música de He's So Fine? No creo que lo haya hecho deliberadamente. Sin embargo, está claro que My Sweet Lord es la misma canción que He's So Fine con distinta letra". En otras palabras, el juez concluía que Harrison había cometido plagio sin darse cuenta.


La criptomnesia entra en escena

El juicio de Harrison es uno de los casos de criptomnesia más conocidos y citados actualmente, pero también le sucedió al filósofo alemán Nietzsche y a la activista política Helen Keller.
La criptomnesia, concepto acuñado por el psicólogo Théodore Flournoy a fines del siglo XIX, es un sesgo cognitivo que puede suceder de dos formas. Una es por familiaridad, como en el caso de Harrison, cuando se regenera una idea que ha sido presentada antes por otra o por la misma persona, creyendo que es original. El psicólogo B. F. Skinner lo mencionaba cuando decía que una de las experiencias más desalentadoras de la edad, era darse cuenta de que una idea expresada de forma perfecta ya había sido publicada por él mismo décadas antes.
 La otra es por error de autoría, cuando reconocemos que una idea es antigua, pero pensamos, erroneamente, que es nuestra.
El psicólogo cognitivo Brian Bornstein explica que sufrimos de criptomnesia porque "estamos constantemente procesando grandes cantidades de información, pero nuestros cerebros solo pueden retener cierta cantidad, así que nuestros cerebros priorizan la información y concentran solo los aspectos más importante de ésta".

Estos estudios, adicionalmente, han detectado algunas variables que aumentan los casos de criptomnesia. Uno de ellos es el tiempo; a mayor tiempo, más probabilidades de que suceda. Otra es la similitud entre las fuentes, el "plagiador inconsciente" y el "plagiado"; mientras más en común se tenga con la fuente original (sexo, profesión, edad) mayores son las probabilidades de criptomnesia. Así, por ejemplo, es más probable que una mujer plagie inconscientemente a otra mujer que a un hombre.

También existe un factor de "siguiente en la línea". Por ejemplo, en una reunión donde hay un orden establecido para hablar, es la persona que habla después de ti la que tiene más probabilidades de copiarte una idea sin saberlo. Brown y Murphy observaron esto en su experimento y señalaron: "este plagio selectivo probablemente es el resultado de un momento de atención disminuida justo antes de la participación del sujeto". O sea, como la siguiente persona está pensando en qué decir, lo que se diga justo antes será lo que menos procesará conscientemente, así aumentando las posibilidades de caer en la criptomnesia.


Otros casos
Como mencionábamos, el caso de Harrison es, quizá, el más conocido pero no el único. A los 11 años la activista sordociega Helen Keller escribió un cuento llamado The Frost King que tenía una similitud increíble con el cuento Frost Fairies de Margaret Canby. Luego de acusaciones de plagio y fraude contra Keller y su cuidadora Anne Sullivan (quien negaba haberle leído la historia original), se supo que una amiga de la familia de la niña le había leído el libro cuando su cuidadora estaba de vacaciones. El hecho le provocó a Keller una crisis nerviosa y nunca volvió a escribir ficción.

El filósofo alemán Friedrich Nietzsche es otra de las víctimas de la criptomnesia. Un fragmento de Así habló Zaratustra fue copiado casi palabra por palabra de un libro escrito 50 años antes. La curiosa coincidencia fue detectada por el psiquiatra Carl Jung, quien escribió a la hermana del filósofo para confirmar sus sospechas. Ella admitió que, efectivamente, Friedrich Nietzsche había leído aquel libro... a los 11 años.

lunes, 16 de noviembre de 2020

DOLOR Y EL ANIMAL HUMANO

“La poesía es anticuada para quienes están saciados,
pero cuando lo real es insoportable, 
adquiere el valor de un arma para sobrevivir.”
 
Boris Cyrulnik



Los hombres, según su condición social o su historia personal, no reaccionan de la misma manera frente a una herida o enfermedad idénticas; no tienen el mismo umbral de sensibilidad. No existe una actitud establecida en relación con el dolor, sino una probable, pero incierta, reveladora a veces, de resistencias insospechadas, o a la inversa, de unas debilidades inesperadas, una actitud que también se modula según las circunstancias. La anatomía y la fisiología no bastan para explicar estas variaciones sociales, culturales, personales e incluso contextuales. La relación íntima con el dolor depende del significado que este revista en el momento en que afecta al individuo. Al sentir sus horrores, este no es el receptáculo pasivo de un órgano especializado que registra vaivenes impersonales de tipo fisiológico. La manera en que el hombre se apropia de la cultura, de unos valores que son los suyos, de su relación con el mundo, suponen un entramado decisivo para su aprehensión. Porque el dolor es, en primer lugar, un hecho situacional. La experiencia nos muestra, por ejemplo, la importancia del medio, incluso del puramente profesional, para el alivio y la tranquilidad del enfermo. Los terapeutas que suministran atención paliativa saben que una palabra amable o una mano sobre la frente, la presencia junto al lecho del paciente, son los antiálgicos más eficaces, aunque no basten. En verdad, el dolor es íntimo, pero también está impregnado de materia social, cultural, relacional, y es fruto de una educación. No escapa al vínculo social.

En la tradición de Aristóteles, durante mucho tiempo, el dolor se concibió como una forma particular de la emoción, una dimensión del afectado en su intimidad. Más tarde, la filosofía mecanicista, en particular en la obra de Descartes, definió el dolor como una sensación producida por el mecanismo corporal. Se ocultaba la parte del hombre en la construcción del sufrimiento; este se veía como un efecto mecánico de saturación, simple consecuencia de un exceso de búsqueda de sentido. La biología gozaba el privilegio de estudiar el “mecanismo” del influjo doloroso, describir con la objetividad requerida el origen, el recorrido, y el punto de llegada de un estímulo. La psicología o la filosofía relataban la anécdota del dolor, es decir, la experiencia subjetiva del individuo. Esta teoría desemboca en la idea de la especifidad de un sistema receptor cutáneo que transportaba directamente una excitación nerviosa, gracias a fibras propias, hasta un centro del dolor situado en el cerebro. La mecánica neuronal y cerebral conduce el influjo doloroso y así lo sustenta; el hombre no es más que una hipótesis secundaria, y hasta desdeñable, el fenómeno sólo concierne a la “máquina del cuerpo”. Sin embargo, para comprender las sensaciones en las cuales está en juego el cuerpo no hay que buscar en el cuerpo, sino en el individuo, con toda la complejidad de su historia personal.

Las emociones más directamente relacionadas con el dolor son el miedo y la tristeza, y llevan a un conjunto de cambios fisiológicos, cognitivos y conductuales que pueden caracterizarse clínicamente con los rótulos de ansiedad y depresión. Tanto la ansiedad como la depresión producen un agravamiento en el problema del dolor. Este agravamiento se produce principalmente, por la actitud pasiva, la reducción de la actividad general, la adopción del rol de enfermo, de incapacitado, etc. Todos estos cambios afectan negativamente al paciente en general, y también dificulta seriamente la solución del problema del dolor. Otra emoción que suele estar asociada a la valoración cognitiva del dolor, y a la que se le ha prestado menor atención es la ira. Algunos autores consideran que la respuesta natural al dolor es la ira. La ira se va a expresar mediante rasgos o factores de predisposición como la hostilidad, o más allá, como mediante la agresión. También desde un punto de vista clínico, como es conocido, la ira puede ir dirigida hacia el propio paciente, hacia los demás, o como punto intermedio entre ambas la agresividad pasiva. Esta agresividad, supone una comunicación a los demás de la ira en términos encubiertos, no cooperativos, a diferencia de la presentación manifiesta de la ira. Cuando la ira se expresa, a pesar de su fuerte rechazo social, se producen un sinnúmero de problemas. Algunos autores se refieren a la hostilidad cínica para hablar de una forma de comportarse los pacientes de dolor crónico, que mantienen una actitud de desconfianza y resentimiento, dificultan, sí no impiden, la relación terapéutica. La alternativa más adecuada es la regulación de la ira. Esto es, buscar una expresión adecuada y positiva de ésta. Se trata de abordar la situación negativa y desagradable de padecer un dolor crónico como un medio para aprender y ser capaz de resolverlo eficazmente, sin reprimir las emociones. La ansiedad y la depresión son, desde un punto de vista clínico, los factores emocionales más importantes en el estudio y tratamiento del dolor crónico. 

La ansiedad, en tanto que activación fisiológica no es necesariamente negativa en la modulación del dolor. Tradicionalmente se ha considerado que el miedo y la ansiedad producían una disminución de dolor. La propuesta de Bolles y Fanselow fue muy sugerente, puesto que con argumentos biológicos y de comportamiento adaptativo defendía una inducción de la modulación del dolor mediante la generación de miedo y ansiedad. Esto planteaba la paradoja de que el dolor podría ser reducido por la ansiedad y el miedo que producía el mismo dolor. Los conocimientos actuales apoyan en parte la posición de Bolles y Fanselow, el miedo y la ansiedad pueden reducir el dolor, pero solo cuando dicho miedo y/o ansiedad está producido por una situación que no tiene que ver con el dolor. Por otro lado, la ansiedad derivada del dolor produce un aumento en la percepción de este. Janssen y Arntz, han desentrañado en parte el medio por el que esas situaciones ajenas al dolor que provocan miedo o ansiedad reducen el dolor. Ejercen su efecto positivo porque disminuyen el foco de atención sobre el dolor, así el hecho de atender de forma intensa (hasta el extremo que provoque ansiedad) a una situación ajena al dolor, provoca la reducción de este. Por otro lado, resulta también posible que el aumento en la liberación de opiáceos endógenos ligados a la exposición a la situación ansiógena, facilite el sistema de modulación antinociceptivo. Por tanto las emociones pueden ejercer un efecto positivo, desde el punto de vista atencional y de modulación nociceptiva, siempre que no estén relacionadas con el dolor.