El cerebro es un órgano electroquímico; de hecho, los
neurólogos explican que si todas las células nerviosas que lo componen se
activaran al mismo tiempo podríamos obtener energía suficiente para encender
una ampolleta, sin duda algo cierto y asombroso.
Tipos de ondas cerebrales
Existen 5 tipos de ondas cerebrales (delta,
theta, alfa, beta y gamma) que trabajan casi como una sinfonía musical. A
grandes rasgos se diferencian entre ellas debido a la frecuencia, sin embargo
las cinco en conjunto son capaces de conformar una sinfonía armónica donde
nuestros pensamientos, emociones y sensaciones pueden alcanzar un equilibrio
perfecto, nos sentimos más centrados y receptivos.
En relación con las ondas cerebrales, la clave
del auténtico bienestar está en que cada una de ellas trabaje de forma
adecuada, dentro de su frecuencia y en un nivel óptimo. Aún más, tampoco
podemos pasar por alto que estos ritmos cerebrales no son estables, sino que
cambian a medida que crecemos, maduramos y envejecemos. Es importante saber que no hay un tipo de
onda cerebral mejor que otra o una más especial frente a las demás, todas son
importantes, porque todas ellas son el resultado de la actividad eléctrica de
nuestras neuronas y de cada uno de nuestros estados mentales. Toda esta
actividad eléctrica es la responsable de los distintos tipos de ondas
cerebrales, una suerte de proceso complejo, fascinante y perfecto mediante el
cual cada actividad, cada estado mental y pensamiento es capaz emitir un tipo
de onda cerebral.
Por otro lado, es importante matizar que a
lo largo del día nuestro cerebro mantiene activos los 5 tipos de ondas
cerebrales. Dependiendo de lo que hagamos en cada momento, serán unas
ondas las que mostrarán mayor actividad en determinadas áreas de nuestro
cerebro y otras trabajarán con menor intensidad en otras zonas, pero ninguna de
ellas estará desconectada.
Ondas Alfa (8 a 13 Hz)
Surgen en ese crepúsculo intermedio donde hay
calma, pero no sueño, donde hay relajación y un estado propicio para meditar.
Lo podemos experimentar también cuando estamos en el sofá viendo televisión o
recostados descansando, pero sin llegar a dormirnos.
Un nivel elevado de ondas alfa nos impediría
poder centrar la atención o incluso sentirnos con muy pocas fuerzas para
realizar una tarea. Por otro lado el nivel bajo de estas ondas tenderá a hacer
sentir más ansiosos, estresados o insomne.
Actividad práctica de las ondas Alfa.
Cuando uno entra en un supermercado y está
sonando música ambiental, sobre todo en las grandes superficies, observará que
la música es melodiosa y relajante.
Se ha comprobado que la música melodiosa, relajante, romántica produce el
estado Alfa, incita al cerebro a la tranquilidad, al relax, y por ello los
grandes negocios de ventas y de grandes superficies
utilizan esta música con el fin de que los compradores permanezcan más tiempo en
el centro comercial.