“La memoria del corazón
elimina los malos recuerdos
y magnifica los buenos y, gracias a ese artificio,
logramos
sobrellevar el pasado”
Gabriel García
Márquez
Una vida está llena de
espacios, de momentos, personas, pero también espacios vacíos, espacios que
dejamos en blanco y no nos preocupamos por llenar.
Manchas; símbolos de las
cicatrices que nos han quedado a lo largo del tiempo. Siempre he pensado que si pudiera
hipotéticamente extender mi psique como una alfombra, podría ver claramente
las heridas que ahí hay, unas aun abiertas y sangrantes, otras cerradas a medias y otras ya
cicatrizadas.
Cicatrices grandes y otras cicatrizadas casi imperceptibles.
Heridas grandes y chicas, otras para ser vistas muy cerca y otras al fondo, lejos, insignificantes.
Otras ya
olvidadas, inocuas.
Al fin y al cabo, sean
como sean y sea como sea… todas selladas con lacre indeleble.
Mi vida