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martes, 20 de julio de 2021

MANIPULACIÓN DE MASAS

“Tú no buscas la verdad. Tú fabricas tu propia verdad”
Leonard Shelby
Memento

“¿Sabes? Sé que este filete no existe, sé que cuando me lo meto en la boca, es Matrix la que le dice a mi cerebro que es jugoso y apetitoso. Después de nueve años, ¿sabes de lo que me doy cuenta? Bendita es la ignorancia.
Cypher
La Matrix

Cuando vemos o escuchamos publicidad en algún medio de comunicación, en redes sociales, en afiches carreteros, etc., la intención es que compremos ese producto o utilicemos ese servicio, por lo mismo y análogamente sin embargo, cuando escuchamos o vemos una noticia pensamos que es cierta y no imaginamos que pueda ser un “medio” para convencernos de algo. Esto se logra mediante acciones psicológicas que involucran el estudio de la psicología de masas donde previamente expertos en el tema han invertido tiempo, dinero y esfuerzo para su desarrollo, aunque parezca novedoso, las operaciones psicológicas tienen un sinnúmero de teorizaciones y argumentaciones especializadas, pero en general las formas modernas de campaña donde se encuentran sus bases destacan los conceptos propuestos por Walter Lippmann y Edward Guardáns. La propaganda es la forma en la que la élite se comunica con el público, un estudio que cuenta con la participación de Noam Chomsky Howard Zinn (historiador social estadounidense, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Boston y presidente del Departamento de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Comunitaria Spellman en Atlanta) documenta la historia de la propaganda en Estados Unidos y su aplicación tanto en política, militar, defensa y de consumo. 

Detalla por ejemplo que cuando la apreciación de John Rockefeller sufre una crisis de lo que hoy denominaríamos su imagen pública debido a una serie de represiones que realizaba una guardia nacional mantenida y dirigida por este súper rico, que luego de reprimir una protesta obrera que dejó un saldo de 19 muertos, la compañía determinó que había que cambiar la imagen pública que estaba aumentando la resistencia popular y para ello la campaña publicitaria se concentró en una nueva propuesta, además de recomendarle que realizara donaciones públicas, Rockefeller filtró a la prensa que le aconsejaba a la compañía hablar con la verdad porque tarde o temprano el público se daría cuenta de ella de todas formas, por supuesto la estrategia era convertir este rumor en algo creíble y la forma en que se difundía la noticia creara una falsa sensación de las intenciones de la Standard Oil que fue una empresa petrolera estadounidense fundada en 1870, que llegó a ser la más importante en su rubro. Abarcaba todos los aspectos de la comercialización, desde la producción, el transporte, la refinación, hasta la venta final de los productos. El éxito fue recompensado, tal vez no de la manera completa que se hubiese querido, pero marcó una muestra de que de ahí en adelante sería un avance en las operaciones de este tipo. Así consiguió que la población percibiera la necesidad de entrar en guerra durante la gran guerra (primera guerra mundial) donde la campaña anti alemana le permitió al gobierno de Woodrow Wilson conseguir beneficios económicos y geopolíticos. Otro de los creadores de la propaganda moderna fue Walter Lippmann (intelectual estadounidense, periodista, comentarista político, crítico de medios y filósofo, obtuvo dos veces el Premio Pulitzer por su columna “Today and Tomorrow”) famoso por ser el inventor del término guerra fría y por expresar que los estadounidenses eran una manada que debía ser dirigida por una clase especializada cuyos intereses iban más allá de la localidad, con “clase especializada” se refería a los tecnócratas que deberían hacerse cargo de las administraciones más allá de las elecciones y los políticos de turno, su trabajo fue tan exitoso que hoy en día esos especialistas son los burócratas que dirigen la economía, la educación, la salud o lo que se nos ocurra desde organismos internacionales y en puestos claves en las administraciones locales, logrando que nos parezca natural que así sea, ese es su gran éxito, estos notables expertos son educados en universidades que las empresas de multimillonarios han construido y sustentado el modelo del neoliberalismo actual, es un claro ejemplo de cómo se crea una tecnocracia universitaria que con criterios pocos científicos creen en una serie de teorías económicas que la práctica ha demostrado que son equivocadas. Lippmann sostiene que el papel del periodismo en esta conformación es clave y lo considera como un trabajo de inteligencia que impone las políticas públicas a seguir por las masas, la realidad hoy cruelmente nos muestra lo acertado de sus planteos. Edward Bernays seguramente es el más conocido, la revista “Time” lo contó entre las 100 personas más influyentes del siglo 20, por otro lado Edward Bernays fue un influyente reportero austro-estadounidense que creó las relaciones públicas, la idea de que la imagen pública y las relaciones de una persona o compañía con el público general pueden ser administradas, estableció la relación entre el deseo inconsciente y la publicidad y, aseguraba que si entendemos el mecanismo y los motivos de la mente grupal, entonces nos es posible controlar y “regimentar” a las masas según nuestra propia voluntad sin que ellos lo sepan, la reciente práctica de la propaganda ha probado que es posible decía Bernays. Su primer éxito fue lo que le abrió las puertas en una sociedad donde estaba mal visto que las mujeres fumaran, era una traba para el crecimiento de la venta de cigarrillos “Philip Morris” por esto encargó una campaña para aumentar sus ventas y los resultados fueron tan asombrosos que aún nos sorprenden. Para sus fines consideró la necesidad de cambiar la imagen negativa del cigarrillo por un sofisticado y liberador gusto, para esto contrató a un grupo de esbeltas modelos y les indicó que sacaran juntas sus cigarrillos a su orden y fumaran ante el público, la prensa estaba convocada y esperaba el espectáculo que Barnes denominó hábilmente “antorchas de libertad”, pero también Barnes sabía que había surgido un movimiento feminista que luchaba por la igualdad de las mujeres y se dio cuenta de lo importante que resultaba utilizarlo para sus fines, así logró que las mujeres asociarán feminismo, liberación y fumar, e introduciendo al consumo del tabaco a millones de mujeres que luego lo pagarían con su salud, Barnes creó el sueño americano.



“No estoy de acuerdo, Trinity. 
En mi opinión Matrix puede ser más real que este mundo. 
Aquí lo único que hago es desconectar el enchufe. 
Pero allí, tienes que ver cómo la gente muere.”
Cypher
La Matrix

La industria de posguerra necesitaba ávidamente mercados de consumidores los que estaban saturados debido a que los estadounidenses poseían todo lo que necesitaban materialmente para vivir,  la solución fue despertar el deseo de consumo como una forma de satisfacción personal asemejando el estatus social con símbolos marcas y objetos, el vaciamiento espiritual que trae aparejado el materialismo era fusionar sus intereses y así lograr que la compra de objetos fuera incesante pues la satisfacción que proporcionaban era de poco tiempo y requería una nueva compra, estas son las bases que la sociedad moderna de occidente expande por el mundo y que hoy vemos que simbolizan felicidad sin saber que al poco tiempo deberán repetir las acciones porque de esta manera ya se creó un mecanismo adictivo que necesita siempre ir por más. Pero si estos mecanismos servían para vender un producto, también se podrían hacer con una idea para de esta manera aunar la metodología, United Fruit Company  fue el ejemplo (conocida por sus siglas UFCO, fue una empresa multinacional estadounidense fundada en 1899 que producía y comercializaba frutas tropicales cultivados en América Latina) lo contrató (a Barnes) para realizar una campaña que culminaría con la caída del gobierno guatemalteco de Jacobo Arbenz convenciendo a los estadounidenses que era un peligroso dictador comunista.

La manipulación consciente e inteligente de hábitos organizados y de la opinión de las masas es un elemento importante en una sociedad democrática y aquellos que manipulan estos mecanismos desapercibidos de la sociedad constituyen el gobierno invisible que es el verdadero poder, así somos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos son formados, nuestras ideas son sugeridas mayormente por hombres que nunca hemos visto escribió Bernays en 1929, la democracia es la superstición de nuestros tiempos decía Jorge Luís Borges, el mundo moderno aprendió cómo manejar la opinión pública, la necesidad de rectificar el lenguaje, modificar términos y significados resultan una pieza fundamental en la idea de manipular el pensamiento, en su novela 1984 de George Orwell nos muestra como la neolengua es una de las bases que permite manejar las masas, la realidad actual tiene algunos inquietantes parecidos, hoy no hablamos neolengua pero si sabemos que hay términos que son políticamente correctos y otros que no, lo asombroso es que muchos quienes tienen sentimientos antiestablishment  y que se sienten revolucionarios en sus ideas y pensamientos, en realidad responden a estos laboratorios de operaciones psicológicas que están en los países centrales y son financiados por los personajes más poderosos del planeta que nos dicen cómo debemos pensar, cómo actuar, cómo sentir, el sistema democrático de corte occidental no escapa a la regla, nuevamente Noam Chomsky nos dice que en su país los ejercicios de marketing se llaman elecciones y nos hace notar como la campaña de Barack Obama fue premiada por la industria del marketing como la mejor campaña del 2008, casualmente o no fue financiada por gigantescos financistas como Goldman Sachs que es uno de los grupos de banca de inversión y de valores más grande del mundo y ya sabemos cómo se está paliando el tema de la crisis con ayuda de bancos que pagan todas las operaciones psicológicas y nos hacen creer que un presidente puede ser antisistema solo por su color de piel.  Sirven para apoyar pero también para destruir, hoy vemos como gobiernos populares en latinoamérica tienen serias dificultades para comunicar sus éxitos económicos y sociales mientras son hostigados hasta por quienes paradójicamente se ven beneficiados con sus políticas, pero no es sólo patrimonio de nuestra región, actualmente se generan primaveras que son aplaudidas por millones y terminan en desastres calculados, antiguas súper potencias como Rusia restaron su papel de peligro para las sociedades occidentales o China que durante más de cinco mil años de historia nunca fue expansiva y hoy se presenta con ambiciones de dominar el mundo, si nos preguntamos por qué el mundo está como está las respuestas son muchas, pero hay una que destaca entre todas; las operaciones psicológicas que nos incorporan estas campañas influyen en el ánimo de las masas de manera muy precisa, causan euforia, esperanza, depresión o desánimo, aceptar pasivamente políticas injustas o hacer revoluciones logrando que voluntariamente aceptemos lo que quieren de nosotros.

lunes, 13 de abril de 2020

DESPUÉS DEL COVID-19 EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

"En la política, nada sucede por accidente. 
Si sucede, usted puede apostar que así se planeó”
Franklin Delano

“Obama entendía que Estados Unidos, 
debido a su poder, tenía una responsabilidad global. 
Para Trump no hay tales responsabilidades,
todos son derechos. Mientras las demás naciones deben cumplir sus requerimientos,
USA no tiene compromisos con nadie”
Peter Beinart.



Podemos decir  que, mayoritariamente, el pensamiento occidental en términos de las Relaciones Internacionales, está dominado por el criterio de que la situación mundial es el resultado de un diseño y de una planificación. Al respecto Matt Ridley lo describe gráficamente: “Existe un gran mito dominante en el mundo, un gran error que todos cometemos, un lado oscuro, y es que todos creemos que el mundo es un lugar más planificado de lo que en realidad es”.
En tiempos de cambios al nivel de catástrofes tectónicas, en la situación geopolítica mundial como lo que se están viviendo, tanto profesionales especializados, académicos y analistas, tratan de identificar referencias para analizar el nuevo contexto internacional de distribución del poder y diseñar posibles líneas de acción para actuar en un ambiente tan fluido.

Normalmente, en ese proceso se opta por utilizar como referencia el concepto de Orden Mundial, algo así como una visión de la conducta entre los centros de poder mundial, de manera que resulte algo cómo un manual de procedimientos, empleándose la geopolítica como método para el consiguiente análisis
La denominación Orden Mundial se asocia, narrativamente, con la idea de Paz, pero la historia muestra que los Órdenes sólo excepcionalmente, se han constituido sobre pilares como la justicia o la Paz. Los ejemplos históricos de Órdenes impuestos por los vencedores de guerras son abundantes y sólo unos pocos, si se identifican como tales, lo han sido mediante el entendimiento y la cooperación. En este sentido los conflictos entre Grandes Potencias generaron, en los dos siglos anteriores, cambios significativos en lo que podemos denominar Ordenes Mundiales. La emergencia de los Órdenes de Viena, Berlín, París, Versalles y Yalta, eran consecuencia de las guerras napoleónicas, la franco-prusiana, la de Crimea y de las dos Guerras Mundiales. Como apunta Nassim Taleb “La historia y las sociedades no se arrastran. Saltan. Van de fractura en fractura, con unas pocas vibraciones entre ellas."

La existencia de actores con diferentes intereses en un determinado contexto geopolítico, lleva a la competición o a la colaboración de las potencias mediante el establecimiento de ciertos acuerdos que toman la forma de usos o reglas, con el fin de que prevalezca la colaboración. Es aquí cuando el concepto de Orden Mundial se configura como un mecanismo, ampliamente aceptado, de relación entre estados teniendo en cuenta poder y legitimidad. Asumiendo el sentido metafórico del término y partiendo de la premisa de que “un verdadero Orden Mundial nunca ha existido”. El consenso sobre la legitimidad de las reglas en vigor que, ni en el presente o en el pasado, ha evitado competiciones o confrontaciones, pero ayuda a conseguir la estabilidad si se efectúan ajustes dentro del orden existente en vez de retarlo. El equilibrio de fuerzas por sí mismo, no asegura la paz pero se concibe e invoca, pudiendo limitar el alcance y la frecuencia de problemas de importancia.

El debate en los think-tanks o institutos de análisis de todo el mundo no es prioridad en este momento, sino, sobre quién acumulará el liderazgo del mundo posterior al virus, China o Estados Unidos.  Los conflictos son consecuencia de la naturaleza compleja del Orden. Así, el Orden Mundial puede considerarse como un mecanismo para modular la “anarquía” internacional en unas circunstancias determinadas. Lo que podía considerarse la “estructura” de un Orden Mundial es tanto normativa como material pero en opinión de Charles Hill, la naturaleza del sistema debe no ser dogmática e irreversible. Lo asemeja a un sistema abierto, reconociendo un grado de entropía variable y permanente dado el ejercicio interesado del poder.
Esto se traduce en la adhesión de la conducta de los actores a un mínimo número de principios y procedimientos, que haría posible, para estados e instituciones internacionales, la práctica de relaciones pacíficas, aunque pudiesen tener grandes diferencias, incluso antagónicas, en valores y objetivos. Esta situación es a lo que metafóricamente se viene aludiendo como Comunidad Internacional, aunque el concepto se percibe con vocación de permanencia, no se debe caer en la tentación de creer que nuestro mundo es resultado de la planificación, confundiendo causas con efectos. Normalmente se describe el mundo como un ámbito que estuviese a cargo de personas e instituciones, cuando no es así, porque las personas cambian y las instituciones decaen o mutan.
La conveniencia, o intereses de los actores, que es el factor que conforma el aspecto normativo de un Nuevo Orden, se acopla a la existencia de la condición de equilibrio de poder o decae por su ausencia. Este equilibrio no es posible sin el ejercicio de la capacidad de influencia por las partes, en forma de poder de disuasión mediante la demostración volitiva del empleo de las capacidades materiales o de la aplicación directa de ese poder por parte de los actores, en sus aspectos diplomático, económico, militar o informativo, son imprescindibles para la conformación del Orden.

Históricamente, las transiciones de cambio de Orden Mundial han sido mayoritariamente traumáticas, consecuencias de guerras tales como, en el ámbito europeo, la Paz de Westfalia, el Concierto de Viena o la Carta del Atlántico, aunque existen ejemplos, algunos recientes como en la situación de la Posguerra Fría en que los conflictos se mantuvieron localizados y se impuso la hegemonía estadounidense. Teóricamente, el cambio de Orden Mundial implica el de sus elementos componentes: el conjunto de reglas y la taxonomía del equilibrio de poder, acción que constituye un problema de alta complejidad en el que la identificación y concienciación del cambio es uno de los elementos básicos para detectarlos.

 La Historia muestra que los Órdenes son configurados por las Grandes Potencias y adoptados por estados menos poderosos, porque las normas o los usos no son ajenos al ejercicio del poder, dado que pueden imponerse. Cuando emergen nuevas Potencias, o a las ya existentes no les satisface el Orden vigente, tratarán de imponer principios diferentes a los existentes que apoyen sus intereses.


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