jueves, 24 de junio de 2021

REMANENTE ARCAICO

“Me convierto en una extensión de la naturaleza y la naturaleza
se convierte en una extensión de mi cuerpo.
Este acto obsesivo de reafirmación de mis vínculos
con la tierra es realmente la reactivación de creencias primitivas…
en una fuerza omnipresente, la imagen que permanece
tras haber estado rodeada por el vientre materno,
es una manifestación de mi sed de ser.”

Ana Mendieta


“Así como el cuerpo humano representa todo un museo de órganos,
cada uno con una larga historia de evolución tras de sí,
igualmente es de suponer que la mente esté organizada
en forma análoga. No puede ser un producto sin historia
como no lo es el cuerpo en el que existe
Me refiero al desarrollo biológico, prehistórico
e inconsciente de la mente del hombre arcaico,
cuya psique estaba aún cercana a la del animal.”
Carl Jung

Algunas Veces aparecen en los sueños elementos que no pertenecen a las experiencias vividas por el soñante. A estos fenómenos los denominó Sigmund Freud “remanentes arcaicos”, que serían formas ajenas a la vida del sujeto que parecen ser innatas, heredadas por la mente humana, las mismas que  Carl Jung llamó “imágenes primordiales”. Esta psiquis antiquísima (remanente arcaico) es la base de la mente humana, análoga a como el cuerpo humano se basa en la estructura general de los mamíferos.

El remanente arcaico es una tendencia a formar representaciones o imágenes mitológicas determinadas, tan poderosa como el impulso de las aves a construir su nido, o el de las hormigas a formar colonias organizadas. El remanente arcaico (arquetipo según lo llamo Jung) se diferencia del instinto, ya que el instinto se refiere a las necesidades fisiológicas que son percibidas por los sentidos, mientras el remanente arcaico revela su presencia por medio de imágenes simbólicas que son inconscientes.  Cuando los remanentes arcaicos aparecen en los sueños, nos sentimos desconcertados porque no comprendemos el significado de las imágenes que no podemos relacionar con nada de nuestras  vidas. La aparición del remanente arcaico en los sueños de los niños es común y significativo en el sentido de que se está seguro que no han tenido acceso directo a las tradiciones. Estos sueños suelen tener imágenes colectivas análogas a las doctrinas enseñadas a los jóvenes en las tribus primitivas en el momento de la iniciación.

Los sueños de destrucción y restauración pueden presagiar desastres inevitables pero no con un carácter de precognición sino como si los sucesos del futuro proyectaran hacia atrás su sombra produciendo formas de pensamientos que describen o acompañan el acercamiento de un suceso fatal. José María Maronesen psicólogo y filosofo lo describe de esta forma: 

“El mundo del mito es el mundo del sentido:
el ámbito de la búsqueda de respuestas humanas
para un ser que tiene la experiencia del desgarro
y de vivir en un mundo roto.
Expresar ahí que sea la realidad y la vida,
huellas en el inconsciente
quedaron almacenadas, quizá, como protovivencias,
imágenes arquetípicas y como impulsos
creadores del alma que irrumpen dramáticamente
a través de figuras y modelos en momentos
determinados de la vida social y cultural."
Maronesen


Estos modelos de pensamiento colectivo, a semejanza de los instintos, son innatos y heredados y funcionan cuando surge la ocasión. El remanente arcaico puede operar largamente en el inconsciente preparando hábilmente las circunstancias que conducirán a la crisis, ya que no son formas precisamente estáticas, sino dinámicas que se manifiestan como impulsos, tan espontáneos como los instintos. El significado de un sueño suele ser tan oscuro que a veces sólo se comprende cuando ocurre algún hecho externo que lo explique. El sueño no pronostica el futuro, sólo piensa en forma inconsciente en el futuro como lo hace también la mente consciente y saca conclusiones.


El ojo experto del anatomista o del biólogo
encuentra en nuestro cuerpo muchos rastros
de ese modelo originario. El investigador
experimentado de la mente de igual modo
puede ver las analogías entre las imágenes
oníricas del hombre moderno y los productos
de la mente primitiva, sus imágenes colectivas
y sus motivos mitológicos."
Franklin Hernández

El inconsciente parece ser capaz de examinar los hechos y extraer conclusiones, del mismo modo que lo hace la conciencia. Estas deliberaciones del inconsciente son instintivas y siguen la forma del remanente arcaico. La mente consciente se expresa en forma racional pero el sueño se expresa en forma simbólica y los “arquetipos” tienen su propia iniciativa y su propia energía y actúan como complejos, pudiendo crear mitos, religiones y filosofías que llegan a influir en cada época de la historia. Por ejemplo, el mito heroico universal, las ceremonias, los rituales y la adoración llevan al individuo hacia una identificación con el héroe. Antiguamente los hombres no reflexionaban sobre sus símbolos, sólo los vivían y estaban inconscientemente guiados por sus significados. El hombre primitivo actuaba sin reflexionar, impulsado por factores inconscientes. El hombre actual está impulsado por fuerzas internas y también por estímulos externos.

Siguiendo a Jung, estos motivos surgen de un origen profundo que no está hecho por la consciencia ni está bajo su dominio. En tiempos primitivos estas fuerzas se llamaban “mana” o espíritus, demonios o dioses, que hoy en día sigue tan activo como siempre; pero el hombre moderno no quiere admitir que depende de poderes que estén fuera de su dominio. Los dioses del hombre actual han adoptado otros nombres que lo sumergen en vagas aprehensiones, confusiones psíquicas, en una insaciable necesidad que muchas veces conduce a la neurosis.

 

lunes, 21 de junio de 2021

DÍA DEL PADRE

"Yo soy el padre que faltó en tu niñez
Y por el cual sufriste el dolor de la falta.
Yo soy él."
"No es magnífico ser arrasado por el asombro frente a la presencia de tu padre.
Ningún otro Odiseo vendrá jamás, ya que él y yo somos uno, el mismo"

La Odisea, Homero
Libro XVI


Papá, que raro suena después de décadas decírtelo, hace mucho que tu ausencia es el recuerdo que tenemos de ti, hasta tu voz ya es extraña. Ahora, después de asentar la idea, sé que vives en el recuerdo de tu familia y así será hasta el último día de nuestras vidas, eres parte de los "muertos" que cada uno llevamos y no olvidamos. La vida es así, tu descendencia lo confirma. Hoy y siempre estás en mi.













lunes, 7 de junio de 2021

TOTEM Y TABÚ

“El tabú se supone emanado de una especial fuerza mágica
inherente a ciertos espíritus y personas y susceptible de transmitirse 
en todas direcciones por la mediación de objetos inanimados.”

Wilhelm wundt

Tótem y tabú es un ensayo metapsicológico (este  término se utiliza en psicoanálisis para designar la parte de la doctrina freudiana más teórica y especulativa, aquella que trata de explicar el funcionamiento mental, la personalidad y la conducta en base a principios generales que, a menudo, se han construido como hipótesis necesarias antes que como sistematizaciones basadas en observaciones empíricas) que público Freud entre 1912 y 1913, en el cual intenta dar cuenta de cierta realidad psíquica desde el pasado remoto a través de una hipótesis Ad Hoc del tipo "debe haber habido".

El totemismo escribe Freud "me atraía por encima de todo: era el primer sistema de organización de las tribus primitivas en el que se unieron los inicios del orden social, junto con una religión rudimentaria y la cruel soberanía de ciertos tabús defensivos."

El término Totem procede de la lengua de los indios Ojibweay, una de las numerosas tribus de la región de los Grandes Lagos en Estados Unidos, e inmediatamente lo emplearon los etnólogos para designar al animal que sirve de emblema a una tribu primitiva. Podrían ser elegidos como totem un animal, un árbol o incluso un río, viniendo a significar la encarnación de la fraternidad, siendo algo así como el símbolo del lazo de parentesco existente entre los miembros de una tribu determinada. 

El término Tabú procede de Polinesia. El capitán Cook, el famoso marino y explorador inglés que descubrió las islas de Polinesia en tiempos de la navegación a vela, lo trajo de las islas Tonga en 1771. Significaba lo prohibido (por costumbres mágicas o religiosas). Los habitantes de Tonga, que posteriormente han logrado tener un alfabeto escrito del que carecían en tiempos del animoso capitán Cook, lo transcribieron con la palabra "tapu".

 "El ser venerado al que se le da el nombre de totem, es siempre un animal del que pretende descender el clan que lo hace objeto de su adoración. En las investigaciones diversos indicios dan a entender que todos los pueblos, incluso los más avanzados en la escala de la civilización, han pasado en su tiempo por el estadio del totemismo" diría Freud, y en otras reuniones y charlas agregaría que "todos los pueblos conocieron un periodo totémico cuando estaban en su infancia, en la infancia como pueblo."

"Mi punto de partida (precisa Freud) fue la sorprendente concordancia de dos prohibiciones tajantes impuestas a los miembros del clan por la religión totémica (las dos tribus), con las dos partes del complejo de Edipo."

Y agrega "Lo primero que ordena el totemismo es no matar al animal tótem, y lo segundo, no utilizar sexualmente a ninguna mujer del mismo clan totémico. En el complejo de Edipo se corresponden con otros dos puntos: primero no deshacerse del padre, y segundo, no tomar por mujer a la propia madre." Comparando las dos series de prohibiciones, uno se siente inclinado a creer que el animal tótem desempeña el papel del padre, que ocupa el lugar del padre, es decir, tótem = padre. Por lo demás, esto es lo que hacían los primitivos, que veneraban en su animal tótem al antepasado del clan. 

Freud acabó convencido de que su famoso complejo de Edipo se escondía tras las creencias totémicas primitivas; o sea en la infancia de la humanidad, al igual que se hallaba camuflado en la infancia de cada individuo. Freud también señala la fascinante dialéctica palpable en un elemento como el tabú. Después de algunas advertencias etimológicas, él muestra que este presenta dos significados opuestos:

de un lado lo sagrado, lo consagrado, del otro lo inquietante, lo peligroso, lo prohibido, lo impuro”. "En el tabú confluyen lo atractivo y lo temido, característica del tabú es la de ser revestido de una potencia considerable tanto para el bien, como para el mal”. En esa dialéctica, una vez más los aspectos inhibitorios parecen determinantes, porque, según Freud, la fuente de los tabús, es justamente la renuncia a la satisfacción de un deseo. Entre “el deseo de transgresión” y  “el esfuerzo de represión” emerge una “fuerza suplementaria”: la consciencia moral. Esta consciencia moral es descrita por Freud como una “consciencia angustiante."

El ensayo plantea  un paralelismo o analogía entre el surgimiento del totemismo y la exogamia, la prohibición del incesto, el surgimiento de la cultura y el actual complejo de Edipo. Para Freud las sociedades humanas, los primeros grupos humanos se organizaban en torno a un padre terrible que no puede ser llamado padre propiamente tal o como el concepto clásico, era más bien un macho alfa que se regía por la fuerza, gozaba de todas las mujeres y hombres del clan reproduciéndose con todas las hembras y teniendo bajo control a todos los hijos, de esta forma si alguno quisiera disputar su lugar, él (protopadre) lo expulsaba del grupo o lo mataba. En ciertos momentos cansados de este tipo de abusos, los hijos; todos hermanos entre sí hacen alianza junto con sus madres para matar a este padre terrible (protopadre). Lo atacan y lo matan para luego devorarlo o más bien lo devoran para introyectar su poder  y en el proceso muere canibalizado, ahora bien, luego de todo este episodio nace la culpa o más bien se introduce la culpa pues a posteriori recuerdan que ese padre terrible además era un padre con el cual habían vínculos de sangre, también se comportaba como padre, es decir, era proveedor, protector, el líder, por lo tanto posteriormente se convierte en una figura paterna y ellos pasan a ser hermanos, de modo que se interioriza la ley, esta ley de prohibición del incesto que era lo que encarnaba físicamente la fuerza del "padre terrible" que además y en definitiva está representado por el padre, por lo que prohíbe el incesto y el asesinato del padre en particular y el matar en general. Esto posibilita que los clanes tengan que aliarse con otros clanes e intercambiar mujeres en matrimonio para no casarse con miembros de la misma familia, de esta forma surgen alianzas duraderas forjadas bajo este nuevo vínculo familiar y se va desarrollando la cultura. 

Para Freud el complejo de Edipo reedita este mito antiguo en cada nuevo pasaje generacional.