martes, 28 de agosto de 2018

AMISTAD


“La más grande limitación de la gente hispana
estriba en algo vergonzoso, en algo que es, por definición, un vicio de esclavo:
en la incapacidad específica para el ejercicio de la amistad.”

Eugenio d'Ors   

La amistad es tan antigua como el ser humano y aún más. Con todo, parece un bien escaso no solo a lo largo de la historia de la humanidad, sino también en la del pensamiento occidental, pues en las contadas ocasiones en que la filosofía se ha hecho cargo de esta realidad, se ha limitado a ofrecer unas consignas parcas y repetitivas. En este punto, las últimas décadas parecen constituir una excepción a la filosofía precedente, aunque no ciertamente a la vivencia de esta realidad humana.
Lo primero a señalar, tras la lectura de los recientes estudios sobre este tema, es que es un acierto atender a esta realidad, no solo porque hoy esté muy necesitada en todos los ámbitos (familiar, educativo, laboral, etc.) y en todas las edades, sino, sobre todo, porque es una propiedad humana central. Ahora bien, en el modo de tratar este tópico no se sabe qué lugar ocupa esta virtud entre las demás y, consecuentemente, no se la vincula con otras realidades humanas inferiores y superiores a ella con las que está ineludiblemente unida. Además, por si fuera poco, no sabemos cuál es la instancia cognoscitiva que permite arrojar luz sobre ella, es decir, desconocemos el método cognoscitivo humano apto para comprenderla, por lo mismo no sabemos qué método emplear para implantarla en nuestra sociedad.




viernes, 24 de agosto de 2018

UNA SOLEDAD


“La soledad en nosotros es una virtud, es una inclinación sublime”

Más allá del bien y el mal
Friedrich Nietzsche 


Hay una soledad tan concurrida, tan llena de nostalgias y de rostros, de adioses, de hace tiempo y besos bienvenidos, de primeras y de último vagón. 
Hay una soledad tan concurrida que se organizar como una procesión por colores, tamaños y promesas; por época, por tacto y por sabores. Sin un temblor de más, sin un temblor de menos. Nos abrazamos a sus ausencias, que asisten y nos asisten con rostros añorados.



DETERMINISMO BIOLÓGICO

El determinismo biológico se plantea hoy en términos de determinismo genético, un conjunto de teorías que defienden la posibilidad de dar respuestas últimas al comportamiento de los seres vivos a partir de su estructura genética. Por lo tanto, la conducta, tanto de los animales como del ser humano, obedece a formas que han sido necesarias para la supervivencia de sus genes, y que se extienden a complejos sistemas sociales adaptados a su más favorable proceso evolutivo.



Somos esclavos de nuestras decisiones, esclavos de nuestras palabras, dueños de nuestros silencios.


jueves, 16 de agosto de 2018

PADRE


“Viviré quince días. Recuérdame, después, cuando me necesites”

Mi Padre
Pedro Prado


Hablar del término padre es hacerlo de una función dentro de un grupo familiar, puesto que nadie es padre sin referencia a ese grupo primario.
En Egipto no se encontraba limitación a la libertad de elección de los cónyuges, en la práctica los matrimonios entre hermano y hermana eran frecuentes. Con esto se pretendía mantener  la continuidad *dinástica* y salvaguardar la pureza real. Los matrimonios consanguíneos eran inseparables del proceso de divinización de los reyes, en tanto que se instauraba el culto a la propia dinastía, cuyos matrimonios aseguraban la pureza total.

Respecto a la función paterna en este orden “incestuoso”, al padre le correspondía la tarea de transmitir a su hijo, una vez pasado el tiempo de los primeros y necesarios cuidados maternos, los frutos de su experiencia; enseñar moral complementaria a la educación intelectual y física que recibían en las escuelas de escribas. Los egipcios creían más en la virtud de lo adquirido que de lo innato, pues creían que “nadie nace sabio”. Cualquier niño podría convertirse en un sabio con buena educación, siguiendo el modelo de la domesticación de animales, no siempre metafórico. La función del padre estaba por tanto vinculada a la moral y a la posibilidad de llegar a ser un ciudadano sabio, aunque en el aprendizaje se tuviera que domesticar las tendencias “naturales” del hijo, utilizando distintos tipos de castigos.
Se sabe que esta función paterna se intensificó en el Imperio Romano, constituyendo un modelo que ha durado siglos. El padre en Roma tenía derecho de aceptar o rechazar al hijo; abandonarle era algo corriente; era un acto de soberanía doméstica absoluta, se podía arrojar a la calle, asfixiarle o privarle de alimentos; es decir tenía el derecho de matarle por cualquier medio.  El nacimiento de un niño romano no se limitaba a un hecho biológico, puesto que el jefe de la familia tenía la prerrogativa inmediatamente después de nacido su hijo de levantarlo del suelo, donde lo había depositado la comadrona, para tomarlo en sus brazos y manifestar así que lo reconocía o rehusaba. El bebé que el padre no levante, se veía expuesto ante la puerta del domicilio o en algún basurero público; podía recogerlo quien desee. En Roma se exaltaba la paternidad como norma de buen ciudadano, como una obligación cívica.

El orden paterno en lo político
El padre como tal estaba investido de funciones disciplinarias que competían con el castigo penal. Los hijos eran ciudadanos de segunda clase, les faltaba ser sujetos de pleno derecho al estar siempre dependientes de la voluntad paterna. De hecho, en el derecho romano llama la atención que un muchacho permanecía bajo la autoridad del padre y no se convertía en ciudadano con todos los derechos más que a la muerte del padre; más aún, su padre era su juez natural y podía condenarlo incluso a muerte mediante sentencia privada. Psicológicamente la situación de un adulto cuyo padre vivía debía ser insoportable; no podía hacer nada sin el consentimiento paterno, ni cerrar un contrato, ni liberar un esclavo, ni decidir, ni hacer una carrera…Era una especie de esclavitud, que podía explicar en parte la obsesión por el parricidio en la época.
Esta figura paterna asociada a Roma y a un poder prácticamente absoluto, no se ha eliminado con el paso de los siglos, dejando huellas duraderas en muy distintos lugares y en distintas épocas.




ONDAS CEREBRALES TIPO ALFA


El cerebro es un órgano electroquímico; de hecho, los neurólogos explican que si todas las células nerviosas que lo componen se activaran al mismo tiempo podríamos obtener energía suficiente para encender una ampolleta, sin duda algo cierto y asombroso.

Tipos de ondas cerebrales
Existen 5 tipos de ondas cerebrales (delta, theta, alfa, beta y gamma) que trabajan casi como una sinfonía musical. A grandes rasgos se diferencian entre ellas debido a la frecuencia, sin embargo las cinco en conjunto son capaces de conformar una sinfonía armónica donde nuestros pensamientos, emociones y sensaciones pueden alcanzar un equilibrio perfecto, nos sentimos más centrados y receptivos.
En relación con las ondas cerebrales, la clave del auténtico bienestar está en que cada una de ellas trabaje de forma adecuada, dentro de su frecuencia y en un nivel óptimo. Aún más, tampoco podemos pasar por alto que estos ritmos cerebrales no son estables, sino que cambian a medida que crecemos, maduramos y envejecemos.  Es importante saber que no hay un tipo de onda cerebral mejor que otra o una más especial frente a las demás, todas son importantes, porque todas ellas son el resultado de la actividad eléctrica de nuestras neuronas y de cada uno de nuestros estados mentales. Toda esta actividad eléctrica es la responsable de los distintos tipos de ondas cerebrales, una suerte de proceso complejo, fascinante y perfecto mediante el cual cada actividad, cada estado mental y pensamiento es capaz emitir un tipo de onda cerebral.
Por otro lado, es importante matizar que a lo largo del día nuestro cerebro mantiene activos los 5 tipos de ondas cerebrales. Dependiendo de lo que hagamos en cada momento, serán unas ondas las que mostrarán mayor actividad en determinadas áreas de nuestro cerebro y otras trabajarán con menor intensidad en otras zonas, pero ninguna de ellas estará desconectada.




Ondas Alfa (8 a 13 Hz)
Surgen en ese crepúsculo intermedio donde hay calma, pero no sueño, donde hay relajación y un estado propicio para meditar. Lo podemos experimentar también cuando estamos en el sofá viendo televisión o recostados descansando, pero sin llegar a dormirnos.
Un nivel elevado de ondas alfa nos impediría poder centrar la atención o incluso sentirnos con muy pocas fuerzas para realizar una tarea. Por otro lado el nivel bajo de estas ondas tenderá a hacer sentir más ansiosos, estresados o insomne.

Actividad práctica de las ondas Alfa.
Cuando uno entra en un supermercado y está sonando música ambiental, sobre todo en las grandes superficies, observará que la música es  melodiosa y relajante.
Se ha comprobado que la música melodiosa, relajante, romántica produce el estado Alfa, incita al cerebro a la tranquilidad, al relax, y por ello los grandes negocios de ventas y de grandes  superficies utilizan esta música con el fin de que los compradores permanezcan más tiempo en el centro comercial.


LA POESÍA


Los seres humanos somos cada uno, un microcosmos. Respiramos los ritmos del universo que se extiende infinito sobre nosotros, y cuando surgen sonoras armonías entre ese vastísimo universo exterior y el cosmos interior del ser humano, nace la poesía… y ésta, llena de palabras, tal vez con desaire, aflora en el alma del lector, quien, en vista de los muchos silencios mortales en su interior, clama la benevolencia cósmica.  

Soy un mendigo de Dios. 
   



miércoles, 15 de agosto de 2018

CUENTO CORTO - Por qué lloras abuelo


“Lo importante no es mantenerse vivo sino mantenerse humano.”

1984 George Orwell



En una celda, encarcelados estaban el abuelo y el niño, quién debido a la muerte de su madre, debió vivir desde muy pequeño con aquel hombre viejo. Con el fin de hacer grata la vida al niño, el abuelo inventaba juegos, cuentos, canciones y todo lo que a su entender le hiciera olvidar su cautiverio.

Un día el niño despertó en medio de la noche y en la penumbra vio al abuelo de pie frente a la pequeña ventana mirando el horizonte lejano, se acercó sigilosamente, tomó su pierna y lo miró hacia arriba, el abuelo suspiró y una lágrima cayó en el bracito del niño quién sin entender la actitud de su abuelo héroe le preguntó: ¿abuelo por qué lloras y suspiras? amorosamente el abuelo toma al niño en sus brazos, besó su mejilla y le dijo tiernamente... si hubieras conocido la libertad sabrías el significado de mis suspiros y lágrimas.

Somos seres cautivos y no nos damos cuenta, ni siquiera lo percibimos.