viernes, 5 de abril de 2019

POLÍTICOS, POLÍTICA

“La política es el arte de servirse de los hombres 
haciéndoles creer que se les sirve a ellos.”
Louis Dumur


“El político es un actor, a veces cómico, 
a veces dramático, pero siempre hipócrita.”
 Carl William Brown


“Los políticos son siempre iguales. 
Prometen construir un puente incluso donde no hay río.”
Nikita Serguéyevich Jrushchov

“Si un partido político se atribuye el mérito de la lluvia, 
no debe extrañarse de que sus adversarios 
lo hagan culpable de la sequía.”
Dwight Whitney Morrow



En los últimos años se ha producido en Chile una evidente desafección de la ciudadanía hacia la “clase” política. Diferentes encuestas dan cuenta de una creciente desconfianza de los ciudadanos hacia quienes realizan la actividad política y hacia las instituciones políticas en general. Conjuntamente con ello, las cifras de participación electoral también indican una retracción de los ciudadanos de la esfera pública, esto se refleja en el marcado descenso en la conducta de voto, que constituye la mayor caída de participación electoral entre las democracias del mundo.
Un 86% de la población en edad de votar ejerció su derecho a sufragio en 1989, mientras que este porcentaje fue de solo un 49,3% en la última elección presidencial (2017). Esta baja en la conducta de voto se expresa en mayor grado en los segmentos jóvenes de la población, lo que se manifiesta en la escasa renovación del padrón electoral hasta el año 2012 cuando es implementada la inscripción automática y el voto voluntario, y en los bajos niveles de participación de los jóvenes en las elecciones realizadas desde entonces. La emisión de sufragios no es la única forma de participación política. La disminución de la participación en procesos electorales y partidistas en las últimas décadas ha ido acompañada de un aumento en otras formas de participación política menos estructuradas o permanentes, como las protestas o la participación en organizaciones, que buscan una influencia más directa en los procesos políticos o sociales.


En este contexto, MIDE Sociedad desarrolló la encuesta Foco Ciudadano que se aplicó en hogares a una muestra probabilística de 1.300 personas de 18 años a 64 años. El objetivo de esta encuesta consistió en indagar de forma detallada los diferentes tipos de participación política de los chilenos y chilenas, y cómo esta conducta de participación se relaciona con diferentes manifestaciones de descontento respecto al funcionamiento de nuestro sistema político. Para ello, además de la conducta de voto en elecciones presidenciales, parlamentarias y municipales, se consideró también distintos tipos de acciones colectivas: participación en marchas o en otras actividades de organizaciones y movimientos políticos; acciones enfocadas en el contacto con representantes políticos, tales como firmar cartas de apoyo a causas sociales y políticas, contactar parlamentarios, alcaldes o concejales; y acciones de participación en redes sociales, lo que incluye tanto internet (Facebook, Twitter y otros), como conversaciones para convencer de una posición política a familiares o amigos. Respecto del descontento, la encuesta se basó en tres aspectos que describen las opiniones de las personas hacia el sistema político actual:

1.- La percepción de qué tan generalizada se encuentra la corrupción y el soborno en el país.
2.- La percepción de la necesidad de cambios radicales en el sistema político chileno producto de su mal funcionamiento.
3.- El cinismo político, que se refiere a la percepción de que los políticos buscan beneficios personales y para ciertos grupos de poder, en desmedro del bien común de los ciudadanos.
Más allá de describir los niveles generales de participación que resultaron ser muy bajos y los niveles generales de descontento que fueron muy altos, el interés se enfocó en explorar los distintos grupos sociales que se conforman a partir de la reacción de las personas frente al funcionamiento actual del sistema político chileno, y qué factores psicológicos y socio-demográficos se asocian con un mayor o menor descontento, y con una mayor o menor participación en la vida política nacional.

Para responder a este objetivo se aplicó una técnica estadística que permite identificar grupos a partir de los indicadores de participación y descontento indicados anteriormente. Los resultados de este análisis representan las cuatro combinaciones posibles entre niveles más altos o más bajos de participación, y niveles más altos o más bajos de descontento con el sistema político.

Desilusionados retraídos
La mayoría de los participantes (53%) se ubica en este grupo, que consiste en personas que reportan niveles prácticamente nulos de participación política, pero al mismo tiempo tienen niveles muy altos de descontento, llegando casi a los valores más altos de la escala que mide la percepción de corrupción, la necesidad de cambio y el cinismo político.

Conformistas retraídos
Grupo en términos de frecuencia (32%) puede ser descrito como más conforme con el sistema político actual. Al igual que el grupo anterior, los niveles de participación son muy bajos; pero sus niveles de descontento son un poco más moderados. Perciben que efectivamente existe corrupción, y muestran niveles por sobre el punto medio de la escala en cinismo, pero no sienten que el sistema político requiera mayores cambios.

Desilusionados rebeldes
Los integrantes de este grupo (12%) tienen también niveles muy altos de desencanto con el sistema político, lo que los asemeja a los desilusionados retraídos; pero a diferencia de ellos, este grupo tiene altos niveles de participación política de todo tipo: a través de acciones colectivas, del contacto con representantes políticos y a través de sus redes sociales.

Conformistas integrados
Solo unas pocas personas fueron categorizadas en este grupo (3%), que se caracteriza por niveles bajos de descontento y altos niveles de participación, especialmente a través del contacto con representantes políticos. La percepción de la necesidad de cambiar el sistema también los diferencia de los otros grupos, ya que solo en ellos se encuentra por debajo del punto medio de la escala.


Para lograr una mejor comprensión de la participación y cultura política, es fundamental separar los distintos perfiles de participación y las distintas opiniones que tienen las personas sobre el funcionamiento del sistema político. Por ejemplo, la participación del grupo llamado desilusionados rebeldes no es igual que la participación de los conformistas integrados; probablemente tiene otros objetivos y responde también a distintas razones psicológicas y sociales. Lo mismo ocurre con los desilusionados retraídos y sus diferencias con los conformistas retraídos; quizás la falta de participación de estos últimos responde simplemente a una menor percepción de necesidad de cambio, mientras que los desilusionados retraídos pueden sentir que su participación sería poco efectiva.

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